BEIJING (AP) — China mandará un enviado comercial a Washington en un renovado esfuerzo por frenar la escalada en una disputa arancelaria que se teme que pueda enfriar el crecimiento económico global.

La delegación, encabezada por un viceministro de Comercio, viajará a finales de agosto para discutir “temas de interés mutuo”, anunció el jueves el Ministerio de Comercio, que no ofreció más detalles sobre la posible agenda del encuentro.

Los dos gobiernos están listos para imponer la próxima semana una nueva ronda de subidas arancelarias sobre importaciones del otro por valor de 16.000 millones de dólares, empeorando el conflicto provocado por la política tecnológica de China.

Beijing “reitera su oposición al unilateralismo y el proteccionismo comercial y no acepta ninguna restricción comercial unilateral”, dijo el Ministerio de Comercio.

La reunión de este mes será la primera entre altos cargos de ambas naciones desde las conversaciones del pasado 3 de junio en Beijing entre el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, y el viceprimer ministro chino, Liu He, que terminaron sin un acuerdo.

Desde entonces, Washington impuso el 6 de julio su primera ronda de nuevos gravámenes sobre 34.000 millones de dólares en importaciones chinas en respuesta a las quejas de que Beijing roba o presiona a las compañías extranjeras para que entreguen su tecnología. China respondió con tarifas similares sobre bienes estadounidenses.

Está previsto que el gobierno de Donald Trump decrete el martes la entrada en vigor de nuevos aranceles sobre 16.000 millones de dólares más en importaciones chinas. China ya hizo pública una lista de bienes estadounidenses que sufrirían sus represalias.