NAIROBI, Kenia (AP) — La policía de Kenia empleó gases lacrimógenos el jueves contra manifestantes que arrojaron piedras en algunas zonas opositoras del país en el arranque de la segunda elección presidencial desde agosto. El principal líder de la oposición pidió a sus seguidores que boicoteen la votación en el dividido país del este de África.

Hubo episodios violentos en la barriada de Kibera, ubicada en la capital Nairobi, y en Kisumu, una importante ciudad de la nación donde los disconformes pendieron fuegos y bloquearon carreteras, y muchos centros de votación no abrieron sus puertas por motivos de seguridad. Una escuela primaria de Kisumu que registró grandes filas de votantes en los comicios del pasado 8 de agosto permaneció cerrada el jueves.

"No vamos a votar y no vamos a permitirlo", dijo Olga Onyanga, activista de la oposición en Kisumu.

La votación, mientras tanto, siguió adelante en zonas con apoyo al presidente, Uhuru Kenyatta, aunque acudían menos ciudadanos que en la anterior elección, anulada por el Tribunal Supremo debido a ilegalidades e irregularidades en el proceso electoral.

Los votantes hacían fila desde antes del amanecer en un centro de votación en Gatundu, la localidad natal de Kenyatta, y el personal electoral preparaba las papeletas con linternas después de que las intensas lluvias dejaran el edificio sin electricidad. Los chaparrones también afectaron al reparto de papeletas en la zona de Kitui, según medios locales.

"Nuestra esperanza para el país es que quienquiera que salga vencedor sea capaz de unir el país, que ya está desgarrado por los políticos y la política cotidiana”, dijo Simon Wambirio, residente en Gatundu.

El presidente, Uhuru Kenyatta, que fue declarado vencedor en los comicios de agosto, dijo en un mensaje televisado el miércoles que se desplegarían fuerzas de seguridad en todo el país para garantizar el orden, e instó a los keniatas a votar y a respetar los derechos de los que no lo hicieran.

El líder opositor Raila Odinga afirmó que la nueva votación no sería creíble por la falta de reformas electorales desde los comicios de agosto, y acusó a Kenyatta de llevar un país conocido por su relativa estabilidad y apertura hacia un régimen autoritario.

Odinga instó a sus seguidores a mantenerse lejos de los centros de votación por temor a una represión policial. Grupos de derechos humanos dicen que la policía mató a docenas de personas en las protestas tras las elecciones de agosto. Las autoridades confirmaron un número menor de víctimas mortales y dijeron que tenían que tomar medidas contra los alborotadores.

Muchos observadores señalan que la política basada en líneas étnicas de Kenia es una amenaza para su democracia. Kenyatta y Odinga pertenecen a grupos étnicos distintos.

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Los periodistas de The Associated Press Andrew Drake en Kisumu, y Joe Mwihia en Gatundu, contribuyeron a este despacho.