WASHINGTON (AP) — El acta de acusación según la cual dos exfuncionarios de la campaña Trump realizaron actividades encubiertas de cabildeo en el exterior está echando su sombra sobre tres poderosas firmas legales y de cabildeo de Washington que tienen vínculos tanto demócratas como republicanos.

Con ello se amplían los intereses en juego en la investigación de Rusia, en la cual queda atrapado el hermano del jefe de campaña de Hillary Clinton.

El Podesta Group, fundado por el poderoso cabildero Tony Podesta, está entre las tres firmas citadas con seudónimos u otras referencias en el acta. Ninguna ha sido acusada de cometer delitos.

Los fiscales implican a las tres en trabajo encubierto para intereses ucranianos prorrusos, el meollo del caso penal contra el exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort, y su socio Rick Gates.

El acta insinúa que las firmas estaban más implicadas en el asunto de lo que se había dicho anteriormente, aunque no llega a formular acusaciones de delitos contra ellas.

Manafort y Gates deben responder a 12 cargos penales que incluyen lavado de dinero, asociación ilícita y actuar como agentes no registrados de una potencia extranjera. Según el acta, encabezaron el cabildeo encubierto y pagaron a las tres firmas por parte del trabajo.

Podesta renunció al grupo homónimo al conocerse la acusación. Sus antiguos socios se apresuran a reconstituir la firma con un nuevo nombre y conservar su cartera de clientes. Su hermano John Podesta era el jefe de la campaña de Clinton.

El episodio revela hasta qué punto los intereses políticos contrapuestos _funcionarios de Trump, el hermano del jefe de su rival en la campaña, un exlegislador republicano, un exabogado del gobierno de Barack Obama y otros_ se vuelven socios tras las bambalinas, allí donde se cruzan el dinero y el cabildeo. En su campaña, Trump llamó esa intersección el “pantano”, y prometió drenarlo.

Trump aprovechó la mención del Podesta Group para desviar la atención de la presunta culpa criminal de sus socios de campaña cuando la investigación del fiscal especial Robert Mueller amplía su indagación en los intentos rusos de interferir en las elecciones de 2016 y busca cualquier señal de colusión entre la campaña de Trump y Moscú.

“La historia más grande de ayer, la que desespera a los demócratas, es la fuga de Podesta de su firma”, tuiteó el presidente.

Las otras firmas implicadas en el caso penal contra Manafort y Gates son Mercury Public Affairs, un venerable cabildo republicano cuya oficina en Washington es presidida por el ex legislador republicano Vin Weber, y el conocido bufete de abogados Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom LLP, conocido como Skadden Arps.