LOS ÁNGELES (AP) — Carlos Correa es tan tierno en las Grandes Ligas que su primer hit recibió la ayuda de la tecnología.

Cuando debutó con Houston el 8 de junio de 2015, el torpedero puertorriqueño bateó un rodado saltarín ante el as de los Medias Blancas Chris Sale y fue cantado out por el umpire de primera base Larry Vanover. Apenas un minute después, el encargado de las revisiones en Nueva York anuló la decisión, y el boricua de 20 años había sido acreditado con un sencillo al cuadro y su primera carrera impulsada.

"Es como si fuera ayer. No ha pasado tanto tiempo que un equipo que perdió 111 juegos tomo en el draft y ahora estamos en la Serie Mundial”, dijo Correa el lunes. “Es increíble”.

Una nueva generación de peloteros asume el protagonismo de la Serie Mundial que arranca el martes. El dinámico dúo de infielders conformado por Correa y el pequeño segunda base venezolano José Altuve fue la chispa de la mejor ofensiva de las mayores. El electrizante trío conformado por Cody Bellinger, Corey Seager y Chris Taylor tiene a los Dodgers de Los Ángeles en el Clásico de Otoño por primera vez desde 1988.

“Toda esta temporada ha sido una locura”, dijo Bellinger. “Honestamente, yo me esperaba que sólo me iban a subir en septiembre”.

Altuve se saltó Triple A y debutó en las mayores el 20 de julio de 2011, luego que Houston traspasó a Jeff Keppinger a San Francisco. Esa misma noche, conectó un sencillo ante Tyler Clippard de Washington en su estreno.

Houston terminó en el último lugar en cada una de sus primeras tres temporadas. Ahora, Altuve es uno de los cuatro sobrevivientes del equipo que fijó un récord de la franquicia con 111 derrotas en 2013, junto a los pitchers Dallas Keuchel y Brad Peacock, además del utility venezolano Marwin González.

“Es difícil que nos ganen cuando él está encendido, y está encendido muchísimos días”, comentó el manager de los Astros A.J. Hinch. “Y su influencia como líder está creciendo”.

A sus 27 años, Altuve presume de un expediente que incluye cinco selecciones al Juego de Estrellas y tres campeonatos de bateo.

“Surgí de un equipo que perdió 100 juegos en tres años seguidos, fueron tres años seguidos con esos”, dijo Altuve. “Fuimos a los playoffs en 2015. No pudimos hacerlo el año pasado y no nos gustó ver los juegos por televisión”.

Correa, primera selección del draft de 2012, acudió a su primer Juego de Estrellas esta campaña, en la que terminó con 24 jonrones y 84 impulsadas, pese a que sufrió el desgarro de un ligamento en el dedo pulgar izquierdo que precisó de una cirugía, perdiéndose 42 partidos.

Bellinger, hijo el ex infielder de los Yanquis Clay Bellinger, inició la temporada en la sucursal de Triple A en Oklahoma City y debutó el 25 de abril en San Francisco. Supo de su llamado a las 2 de la madrugada al fijarse que tenía cuatro llamadas perdidas de Gabe Kapler, el coordinador de ligas menores de los Dodgers.

Con 21 años, Bellinger se convirtió en el jugador de posición en la historia de los Dodgers en ser seleccionado para el Juego de Estrellas, fijó un récord para novatos de la Liga Nacional con 39 jonrones y produjo 97 carreras en 132 partidos.

“En el día de medios en Oklahoma City fue con apenas dos personas y ahora estoy aquí, alistándome para una Serie Mundial”, dijo Bellinger, rodeado por docenas de reporteros en un salón del Dodger Stadium. “Nunca me imaginé algo así”.

Seager, de 23 años, es el más joven de tres hermanos que han jugado pelota profesional y en 2016 fue consagrado como el Novato del Año de la Liga Nacional y repitió en un Juego de Estrellas esta temporada. Se convirtió en el primer Dodger desde Jackie Robinson en 1947-48 con 30 dobles o más en cada una de sus primeras dos temporada y sus 52 jonrones ya le ubican como el segundo entre los campocortos de la franquicia, por detrás de los 122 de Pee Wee Reese. Se perdió la serie de campeonato por una dolencia en la espalda que sufrió en el tercer duelo de la serie divisional, pero asoma para estar en la alineación titular el martes ante los Astros.

Taylor recién se destapó, a sus 27 años, luego de dos campañas sin nada extraordinario con Seattle. Canjeado a los Dodgers en junio de 2016, empezó la temporada en Triple A, subió a las mayores el 19 de abril y ha quedado como el primero en el orden al bate. Conectó tres grand slams con un promedio de .288 average, 21 jonrones, 72 impulsadas y 17 robos.