SAN FRANCISCO (AP) — Barry Bonds quería jugar una campaña más.

El lunes, al cumplirse 10 años de que se convirtió en el máximo jonronero en la historia de las Grandes Ligas, Bonds dijo a The Associated Press que si hubiera tenido actividad durante otro año habría llegado a 800 bambinazos o al menos se hubiera quedado cerca de esa cifra.

Bonds aceptó que le “dolió” poner fin a una carrera de 22 años en las mayores inmediatamente después de la temporada de 2007, cuando rompió el récord de Hank Aaron.

El exjugador dijo que jamás hubo una discusión acerca de si seguiría jugando con los Gigantes de San Francisco en 2008. Añadió que él tampoco presionó al equipo para que se lo permitiera.

“Simplemente me dijeron que no volvía y eso fue todo”, relató.

A sus 53 años, Bonds trabaja ahora con los Gigantes. Estuvo el lunes en el AT&T Park, el mismo lugar donde conectó su cuadrangular número 756 para rebasar a Aaron.

Bonds finalizó con 762 palos de cuatro esquinas. Siete veces nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, Bonds finalizó su carrera bajo la sospecha de consumo de esteroides.

“Sí, el retiro debió ocurrir hace sólo nueve años. Debí haber jugado un año más, debí haber tenido esa oportunidad”, comentó Bonds, parado detrás de la jaula de bateo. “Pero todo está bien. Esos 22 años fueron buenos. Desearía haberme retirado mejor, haberme marchado mejor, como quieran decirle, debí tener la oportunidad”.

Bonds saludó desde el palco de transmisiones en la parte alta de la tercera entrada, cuando la pantalla gigante del estadio lo mostró. Se exhibieron también escenas del momento en que estableció el récord de vuelacercas.

“¿Me quedé a cuántos? ¿Treinta y ocho jonrones de los 800? Estaba muy cerca. Nunca había bateado menos de veintitantos, sin importar lo que ocurriera”, dijo Bonds.

Horas antes, el extoletero pasó un tiempo charlando con Bruce Bochy, su manager en 2007 y el piloto actual de San Francisco. Dio además algunos consejos al venezolano Pablo Sandoval y a Jarrett Parker, durante la práctica de bateo.

Bonds dijo que ni siquiera había pensado en que se cumplía el décimo aniversario del hito, sino hasta que se lo notificó el equipo, que lo invitó al parque el lunes, día en que los Gigantes recibían a los Cachorros de Chicago, monarcas de la última Serie Mundial.

“No sabía que habían pasado 10 años”, aseguró. “Ni siquiera sabía que he estado fuera del béisbol durante 10 años. Parece que fue ayer”.