CIUDAD DE MEXICO (AP) — Cinco años después de haberse alzado con dos Latin Grammy, El Cuarteto de Nos compite nuevamente por dos gramófonos dorados, está vez tras adentrarse en el terreno de los muertos vivientes para el álbum “Apocalipsis Zombi”.

“Somos su imagen más real. Lo que nunca esperaron ver. Su reflejo más aterrador”, dice la canción que da título al disco, ambos nominados en el género alternativo.

“Es un disco muy pop con unas letras que expresan el bestiario popular, donde aparecen muchos personajes que en realidad somos nosotros mismos”, dijo el baterista Álvaro Pintos en una serie de entrevistas con The Associated Press. “’Apocalipsis Zombie’ no es otra cosa que nosotros mismos con nuestros celulares”.

Roberto Musso, vocalista y compositor de la banda uruguaya, no era fan de los zombis pero comenzó a estudiar la literatura que de estos monstruos desde el punto de vista psicológico, sociológico e incluso filosófico, para ver qué es lo que los hace tan atractivos. También revisó entrevistas con el fallecido cineasta George A. Romero, padre del género zombi.

“Me fui de vacaciones con mi familia y me llevé varios libros de zombis y me decían ‘estás loco Roberto’, pero me interesó muchísimo eso del porqué esa similitud y por qué ese miedo al zombi desde estar viéndonos a nosotros desde esa imagen desmejorada”, dijo Musso.

De la banda, el guitarrista Gustavo "Topo" Antuña sería el más apto para sobrevivir un apocalipsis zombi, pues sabe acampar, hacer fogatas y puede vivir sin tecnología: “Casi es ya como un zombi", apuntaron.

El disco está influido por sus giras internacionales y tiene un rango muy amplio de sonidos, de la música hindú en “Hola Karma” a la guitarra española y el bombo legüero en “Calma Vladimir”, una pieza con ritmo de chacarera que termina en punk.

“Vladimir sos vos mismo que venís a autosalvarte, pero después termina tu yo interno enloquecido, buscando salvación, dando vueltas por ahí”, dijo Musso.

Tras cinco discos con el productor Juan Campodónico, quien a decir de la banda se había convertido en el sexto miembro del “cuarteto”, decidieron llamar a Cachorro López para buscar una perspectiva más objetiva. López los fue a ver por primera vez en vivo en Montevideo y aceptó el proyecto sin dudarlo. Trabajaron un mes y medio en el estudio del productor en Buenos Aires.

“Fue una manera diferente de trabajar, ni mejor ni peor”, dijo Musso. “Estábamos como las 24 horas metidos en la música, el disco era nuestra vida y creo que rindió sus frutos”.

Buscaban piezas más bailables pensando siempre en sus shows en vivo y en la mejor manera de conectar con el público, como en el concierto que tuvieron recientemente en la Carpa Astros de la Ciudad de México, donde presentaron las piezas del álbum.

“Se disfruta muchísimo y sorprende la facilidad con la que han aprendido las letras, las cantan a la par de Roberto de una manera que llama mucho la atención porque no son fáciles de aprender, de hecho yo no me las sé. Si a mí me tocara cantarlas, no podría jamás cantarlas”, dijo Pintos.

En el álbum, que además de zombis incluye a “La bestia” y “El innombrable”, destaca la iconografía que crearon para cada canción, guiados por el fotógrafo argentino César Capasso.

“Es mucho lo que trabajamos para cada disco y cada vez lo hacemos con más ganas”, dijo Pintos.

Las imágenes que se incluyen en el cuadernillo del CD crean escenas como “Invisible”, en la que un trabajador se esconde bajo su escritorio para comer papas fritas y leer un cómic, o “Gaucho Power”, en la que un gaucho se convierte en una especie de dios hindú con seis brazos que sostienen una matera, una tetera, boleadoras, un cuchillo, salchichas de asado y un fuete.

Para este grupo de amigos desde la secundaria, los más de 30 años de trayectoria de El Cuarteto han sido una suerte de viaje de graduación interminable en el que no se cansan de crear, lo cual se puede notar al comparar “Apocalipsis Zombi” con “Porfiado”, el disco que les mereció sus dos Latin Grammy en 2012.

“(“Porfiado”) es un disco mucho más reflexivo donde Roberto quería explayarse. Había tenido una hija, estaba más sentimentaloide; acá está más fresco”, dijo Pintos. “Lo dejamos un ratito que se hiciera el papá. ‘Andá y volvé’, le dijimos”.

El 16 de noviembre planean asistir a la ceremonia de los Latin Grammy en Las Vegas, aunque aún están viendo si irán tres, cuatro o los cinco integrantes de la banda que completan el tecladista Santiago Marrero y el bajista Santiago Tavella.

“Es muy divertido”, dijo Pintos. “Más allá de lo que es Las Vegas, es increíble conocer músicos de todos los estilos”.