SAO PAULO (AP) — El Senado de Brasil rechazó el martes el fallo del máximo tribunal del país y reinstaló en su puesto a un legislador que había sido suspendido, en una acción que los críticos señalaron como una nueva maniobra de autoprotección de los políticos acusados de corrupción.

El ex candidato presidencial Aecio Neves regresó al Senado gracias a una votación de 44 a favor y 26 en contra, semanas después de que el Supremo Tribunal Federal de Brasil lo suspendió y le ordenó arresto domiciliario. El político conservador _ quien es un aliado clave del presidente Michel Temer_ fue acusado de obstrucción de la justicia en un caso de corrupción.

Los políticos tienen una jurisdicción especial en el máximo tribunal de Brasil y no pueden ser juzgados por tribunales inferiores, sin embargo, los legisladores argumentan que el poder judicial no puede estar por encima la legislatura.

Debido a la votación, es probable que se intensifiquen las tensiones entre los jueces anticorrupción y los políticos involucrados en escándalos, muchos de los cuales se han visto envueltos en la extensa investigación sobre corrupción denominada “Auto Lavado”.

Neves _que perdió por poco las elecciones presidenciales del 2014_ es presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña, uno de los partidos con mayor presencia en el Congreso. Tomó una licencia del puesto luego de que aparecieron una serie de cargos.

Temer necesita de la ayuda del partido de Neves para sobrevivir una votación en el Congreso que podría suspenderlo de la presidencia y enviarlo a juicio por corrupción.

“Votar por Aecio es votar por la democracia”, puesto que los políticos deberían tener la última palabra sobre qué colegas son arrestados, dijo el senador Romero Jucá, líder del gobierno de Temer en la cámara alta.

Los brasileños ven a Jucá como un símbolo de la impunidad para los políticos. En una grabación secreta se le escuchó diciendo que los políticos necesitaban un “gran acuerdo nacional” para instalar a Temer en la presidencia en sustitución de la presidenta Dilma Rousseff y para bloquear las investigaciones de “Auto Lavado”.

Desde que Rousseff fue sometida a juicio político y reemplazada por Temer, el gobierno de Brasil ha recortado los fondos para la policía federal y los fiscales se han quejado de las dificultades que han tenido para investigar a los políticos.