KABUL, Afganistán (AP) — El secretario de Defensa, Jim Mattis, dijo el martes que en su opinión todavía es posible triunfar en Afganistán, aunque no necesariamente en el campo de batalla sino en facilitar la reconciliación entre los talibanes y el gobierno afgano.

Mattis habló poco antes de llegar a Kabul, donde las medidas de seguridad eran tan estrictas que a los reporteros que viajaban con él no se les permitió publicar sus historias hasta que su equipo había salido del aeropuerto de Kabul hacia la sede de la coalición militar liderada por Estados Unidos. Que se recuerde, esta es la primera restricción de su tipo a la cobertura sobre visitas de un jefe del Pentágono.

Mattis dijo que se reuniría con el presidente Ashraf Ghani y altos mandos estadounidenses.

"Esperamos una victoria en Afganistán", dijo. "No una victoria militar: la victoria será una reconciliación política" con el Talibán, que ha caído en un punto muerto en los últimos años y mostrado poco interés en ceder ante gobierno de Kabul".

Mattis, general retirado del Cuerpo de Infantería de Marina que comandó a soldados estadounidenses en el sur de Afganistán en las primeras semanas de la guerra en el 2001, dijo que hacer que el Talibán se reconcilie de manera masiva podría ser "un puente demasiado largo". Así que el énfasis es en atraer elementos talibanes por partes.

Defense Secretary Jim Mattis says a victory in Afghanistan would be a political reconciliation, not a military victory. Mattis, who arrived in Afghanistan on Tuesday, said there is some Taliban interest in an offer from Afghanistan's President. (March 13)

Él describió su estrategia como un esfuerzo para "comenzar a sacar a quienes están cansados de pelear" tras más de 16 años de guerra.

"Sabemos que hay interés del lado Talibán", dijo.

Él definió la victoria en Afganistán como un acuerdo político entre el Talibán y el gobierno, y una fuerza militar afgana capaz de reguardar al país mayormente por su cuenta. En ese punto, dijo, Afganistán no sería un blanco de ataques a nivel internacional como lo fue cuando Al-Qaeda usó al país como base para los ataques del 11 de septiembre del 2001.