BUENOS AIRES (AP) — La justicia argentina aceptó extraditar a Chile a un activista de la comunidad mapuche por el incendio de una pequeña hacienda en 2013 en el marco del conflicto por la tierra que miembros de esa comunidad mantienen con las autoridades chilenas.

El juez federal Gustavo Villanueva declaró procedente la extradición de Francisco Facundo Jones Huala, de 31 años, para ser juzgado “por los delitos de incendio en lugar habitado y tenencia ilegal de arma de fuego de fabricación artesanal”, según la resolución difundida por el Centro de Información Judicial.

La sentencia desencadenó violentos incidentes entre partidarios de Huala y las fuerzas de seguridad federales que custodiaban la sede del juzgado en la ciudad de Bariloche, en la provincia de Río Negro, a unos 1.200 kilómetros al sur de Buenos Aires. Al menos una decena de manifestantes fueron detenidos.

En enero de 2013 Huala junto a otros dos hombres ingresaron encapuchados y con ropas oscuras de tipo militar a la casa de los cuidadores de una propiedad en la localidad de Mantilhue, en la comuna de Río Negro. Intimidaron al cuidador y a ocho de sus familiares, entre ellos cuatro menores, y los obligaron a salir de la vivienda a la que luego rociaron con combustible y la prendieron fuego. La casa quedó destruida.

Los imputados se dieron a la fuga efectuando disparos al aire y llevándose los teléfonos móviles de los habitantes del lugar.

Los mapuches, la comunidad indígena más grande de Chile, luchan para recuperar sus tierras ancestrales, por el reconocimiento de su lengua y para terminar con la discriminación. Grupos radicalizados suelen quemar propiedades, iglesias y camiones.

Huala fue detenido en Chile pero tras concedérsele la libertad se fugó a Argentina.

Con un pedido de captura internacional desde febrero de 2015, Huala recién fue apresado en junio de 2017 por la policía argentina. Su detención provocó violentas protestas de miembros de la comunidad mapuche en el sur de Argentina. Durante el bloqueo de una carretera en agosto que fue desalojado por agentes de la gendarmería -policía de las fronteras-, desapareció el artesano Santiago Maldonado, cuyo cuerpo fue hallado en un río de la zona dos meses después.

La sospecha de que Maldonado, quien se había solidarizado con la causa mapuche, había sido detenido ilegalmente por los agentes federales generó masivas protestas en Argentina y pedidos de explicaciones al gobierno de Mauricio Macri por parte de organismos internacionales. No obstante, la autopsia del cuerpo del joven determinó que había muerto ahogado y que no existían evidencias de agresiones.

Huala manifestó durante su declaración en el juicio de extradición que era víctima de una persecución en Chile por motivos étnicos, culturales y políticos. Alegó también que la acusación en su contra había sido montada por la policía y la justicia de ese país.

“Considero que el trámite llevado adelante contra Jones Huala en la República de Chile reúne todos los recaudos exigidos para ser considerado un debido proceso legal”, sostuvo el juez Villanueva en su resolución.

Huala será extraditado una vez que la sentencia quede firme. No obstante, el acusado solicitó ser juzgado por tribunales argentinos, decisión que quedará en manos del gobierno de Macri.