RIO DE JANEIRO (AP) — La policía de Brasil detuvo el miércoles al líder del partido oficialista en el Senado por obstrucción de justicia lo causó un revuelo en la esfera política del país ya acostumbrada a revelaciones diarias relacionadas al escándalo de corrupción de la estatal Petrobras.

El ministro del Supremo Tribunal Federal, Teori Zavascki, autorizó la prisión preventiva de Delcídio do Amaral, de 60 años, debido a evidencias que muestran que el dirigente parlamentario interfería en la investigación del esquema de sobornos de la gigante petrolera. De forma unánime, el magistrado y otros cuatro ministros del máximo tribunal decidieron el miércoles en una sesión mantener la decisión de Zavascki sobre el futuro de Amaral.

El senado convocó a una sesión la tarde del miércoles y con 59 votos a favor de la detención y 13 en contra, el dirigente partidista deberá continuar preso. Según la constitución, debido a que se trata de un senador, la prisión preventiva también tenía que ser aprobada por la mayoría de los 81 integrantes de la cámara aún después de que el Supremo Tribunal Federal aprobó la detención y la policía la efectuó.

Amaral es el primer senador en funciones en ser detenido en Brasil en más de dos décadas.

El ministro Zavascki dijo que las investigaciones muestran que el senador Amaral presionó al ex director del área internacional de Petrobras, Néstor Cerveró, para no aceptar un acuerdo con la Fiscalía por una sentencia menor a cambio de información. La investigación a cargo de la Procuraduría General de la República detalla que Amaral ofreció el equivalente a unos 13.400 dólares mensuales con la condición de no hablar con las autoridades.

El abogado defensor del senador dirigente del oficialista Partido de los Trabajadores, Mauricio Leite, expresó inconformidad con el uso que la fiscalía ha dado a información que proviene de otros acusados. Criticó también la decisión de detener al senador que no tiene ninguna acusación formal en su contra.

Además de Amaral, la policía federal también detuvo a André Esteves, dueño de BTG Pactual, uno de los principales bancos de inversiones de América Latina. El jefe de la oficina de Amaral, Diogo Ferreira Rodrigues, también fue detenido. La policía allanó 13 residencias en cuatro estados.

Amaral fungió en el pasado como ministro de Minas y Energía y como director de gas y energía en Petrobras. Fue electo senador en 2002.

El caso de corrupción que se remonta a más de una década involucró sobornos por unos 2.000 millones de dólares pagados a ciertos ejecutivos de Petrobras a fin de que otorgaran contratos a las principales empresas de construcción e ingeniería de Brasil, según la Fiscalía. La policía ya ha detenido a altos ejecutivos de Petrobras y de importantes firmas de construcción e ingeniería.

Más de 50 diputados, senadores y otras figuras políticas importantes son investigados o han sido acusados formalmente.

"Es muy grave tener a un senador de la república con tentativas de obstrucción de justicia. Esto vuelve el caso más complicado para el gobierno", dijo Carlos Pereira, un analista de la Fundación Getulio Vargas. "Es un espanto y al mismo tiempo inyecta esperanza de que la democracia brasileña está con vida", agregó.