HOUSTON (AP) — Probablemente Yu Darvish amanecerá este sábado con tortícolis. Durante la breve apertura que marcó su debut en la Serie Mundial, el japonés no dejó de mover violentamente la cabeza, de un lado a otro, para ver dónde aterrizaban todas las pelotas que le batearon.

Darvish jamás había lanzado menos de tres entradas, en 135 salidas dentro de las Grandes Ligas. Pero en el máximo escenario del béisbol, sacó apenas cinco outs y se marchó con una desventaja de cuatro carreras el viernes.

Los Astros de Houston se impusieron 5-3 a los Dodgers de Los Ángeles, que ahora están abajo por 2-1 en el Clásico de Otoño.

“No es que me haya relajado entre una salida y otra. Estaba preparado de verdad”, dijo Darvish. “Supongo que realmente no tuve tiempo suficiente para hacer un ajuste”.

Si Los Ángeles gana la Serie Mundial, tendrá que hacerlo como local, algo que no ha conseguido desde 1963. Y su bullpen tendrá que sobreponerse a la fatiga, luego de laborar 13 innings y un tercio en los últimos dos juegos.

Antes del encuentro, Darvish dijo en broma que los espectadores en el Minute Maid Park lo recibirían cálidamente, pues vistió el mes pasado una camiseta con el mensaje “Houston Fuerte”, a fin de recaudar dinero para los afectados por el huracán Harvey en la ciudad.

“Quizás pueda usar una pelota que no vuele mucho”, comentó.

En vez de ello, la pelota viajó lo suficiente para que se activara muy pronto el tren ornamental detrás del jardín izquierdo del estadio, a fin de festejar el primer jonrón de los Astros.

Darvish realizó 49 lanzamientos, sólo uno de los cuales fue abanicado _por el boricua Carlos Correa en una recta a 98 mph durante la primera entrada. El venezolano Marwin González falló en un intento de toque de bola, antes de batear un sencillo productor en el segundo acto.

Al parecer, el japonés de 31 años tuvo más intensidad de la debida. Su recta promedió 94,7 mph durante la temporada, de acuerdo con el sitio Brooks Baseball. Pero con mayor velocidad ante los Astros, su slider no fue efectivo en absoluto.

“El control de la recta no estuvo ahí, y el slider se quedó alto. Así que él no pudo encontrar ningún tipo de ritmo”, reconoció el manager de los Dodgers, Dave Roberts.

Adquirido el 31 de julio mediante un canje con Texas, Darvish había tenido un récord de 2-0 y un promedio de carreras limpias admitidas de 1.59 en un par de aperturas durante los playoffs. Ganó el tercer juego de la serie divisional ante Arizona y de la Serie de Campeonato frente a los Cachorros de Chicago.

Pero perdió la mira ante Houston desde el primer instante. Se colocó 3-1 abajo en la cuenta ante George Springer en el primer turno, y permitió un doble.

Yuli Gurriel encontró un slider para desaparecer la pelota en los palcos Crawford, detrás del bosque izquierdo, en el comienzo del segundo acto. Josh Reddick disparó un doblete para su primer extrabase en 49 turnos durante estos playoffs.

Fue el tercer extrabase permitido por Darvish en los primeros seis turnos de Houston.

Evan Gattis gestionó un boleto y, tras una visita al montículo por parte del coach de pitcheo Rick Honeycutt, González bateó un sencillo de 373 pies contra el muro del bosque izquierdo, para poner la pizarra 2-0.

Brian McCann conectó un sencillo productor al derecho y Alex Bregman elevó un globo de sacrificio, con un out. Así terminó la actuación de Darvish, quien pasó junto al logotipo de la Serie Mundial pintado en el césped, mientras se dirigía al dugout, por el lado de la antesala.