En diversos países de América Latina, los fieles católicos conmemoraron el Viernes Santo con procesiones y recreaciones de la crucifixión de Cristo.

Numerosos guatemaltecos vestidos de púrpura y blanco cargaron a hombros una representación del vía crucis de tres toneladas durante una procesión en la ciudad de Antigua, y los costarricenses colmaron las calles para presenciar una recreación de la crucifixión de Jesús.

En una colina frente a La Paz, Bolivia, personas disfrazadas de soldados romanos ataron a hombres a cruces de madera mientras mujeres hincadas interpretaron el papel de las Tres Marías.

En Ecuador, miles marcharon con una estatua de Jesús del Gran Poder por la capital, mientras que en Cuba los creyentes observaron el Viernes Santo con una procesión en la localidad de Regla, al otro lado de la bahía de La Habana.

En Perú, las mujeres rezaron con las manos unidas, quemaron incienso y cubrieron sus cabezas con un velo de encaje durante una concentración de miles de personas que honraron al Señor de los Milagros, el santo patrón.

En Taxco, México, penitentes encapuchados caminaron con cadenas en los pies y se flagelaron con látigos que tenían clavos por las calles para preservar una tradición que se remonta a poco después de 1600. Por otro lado, en la capital, actores interpretaron la crucifixión de Jesús.

Una mujer haitiana se enrolló un rosario negro en una mano. A corta distancia, otra se quitó los zapatos y se postró sobre el pavimento.

En Paraguay, jóvenes presenciaron una representación del vía crucis en el cerro Ñemby.