ANKARA (AP) — La policía turca arrestó a cuatro presuntos miembros del Estado Islámico como parte de la investigación de un posible ataque contra la embajada estadounidense en Ankara, informó la agencia de noticias estatal el lunes.

Los arrestos se produjeron mientras la embajada estaba cerrada el lunes debido a una amenaza no especificada de seguridad.

La agencia de noticias Anadolu indicó que la policía detuvo a cuatro iraquíes en relación con la amenaza a la sede diplomática. Dos de ellos fueron detenidos a bordo de un autobús en un retén de seguridad en una carretera entre Ankara y la ciudad de Samsun, en el Mar Negro. Los otros dos fueron detenidos en Samsun.

La agencia identificó a los sospechosos solamente por su primer nombre.

Las medidas de seguridad fueron elevadas el lunes alrededor de la embajada y la policía registraba a los peatones antes de dejarles entrar a la calle donde se encuentra la entrada principal al edificio.

La embajada estadounidense dijo en su portal el domingo por la noche que la facilidad estaría cerrada debido a una amenaza de seguridad y recomendó a los ciudadanos estadounidenses evitar el área y a grandes multitudes. Les recomendó además mantener un “perfil discreto”.

El portavoz de la embajada, David Gainer, dijo que la misión abriría el martes pero no proporcionaría servicios de visa ni de otra índole a ciudadanos estadounidenses, en una medida dirigida al parecer a limitar las visitas y minimizar los riesgos al público.

“Agradecemos el apoyo continuo y firme que nos ha brindado la policía nacional y los servicios de seguridad turcos para mantener protegidas nuestras instalaciones tanto como sea posible”, afirmó Gainer.

El viceprimer ministro turco Bekir Bozdag señaló que la embajada estadounidense había compartido información de inteligencia con las autoridades de inteligencia y seguridad de Turquía, lo que propició “resultados importantes”. Dijo que la misión diplomática estadounidense en Estambul y la ciudad sureña de Adana funcionan sin contratiempos.

La oficina del gobernador de Ankara dijo que las autoridades habían revisado la seguridad en la capital y había tomado medidas adicionales, luego de reportes de inteligencia proporcionados por “fuentes” de Estados Unidos sobre posibles ataques contra la embajada o donde se alojan los estadounidenses.

El lunes por la mañana, la policía detuvo a 12 presuntos miembros del Estado Islámico en Ankara y estaba buscando a otros ocho, informó Anadolu, aunque no estaba claro si esos arrestos estaban vinculados con la amenaza a la embajada.

La oficina del fiscal principal de Ankara dijo en un boletín que todos los sospechosos capturados en la operación eran extranjeros que estaban tratando de reclutar miembros para el Estado Islámico y estaban en contacto con personas en “zonas de conflicto”. No proporcionó más detalles.

En el 2013, un atacante suicida detonó sus explosivos frente a la embajada estadounidense, matando a un guardia turco. Las autoridades atribuyeron el ataque a izquierdistas nacionales.

Turquía sufrió una serie de ataques terroristas mortíferos en el 2015 y el 2016, lanzados por el Estado Islámico o rebeldes kurdos. Un ataque contra un club nocturno en Estambul durante las celebraciones de Año Nuevo en el 2017 mató a 39 personas.

Bozdag dijo el lunes que extremistas del Estado Islámico han perpetrado 20 ataques en Turquía en los que 310 personas han muerto y 967 resultaron heridas.

Las autoridades turcas han detenido a un total de 4.043 integrantes del grupo extremista de 2011 a 2018, señaló Bozdag y agregó que cerca de 2.000 de ellos eran “combatientes terroristas extranjeros”.