BASTIA, Córcega (AP) — El presidente francés Emmanuel Macron se mantuvo firme el miércoles en medio de crecientes demandas nacionalistas en Córcega, rechazando llamados a una mayor autonomía para la isla del Mediterráneo.

Cerrando su primera visita a la isla desde que nacionalistas corsos ganaron las elecciones en diciembre, Macron proyectó una imagen de una Francia unificada y fuerte y dijo no a las demandas de reconocer el corso como segundo idioma oficial en el territorio. Descarto además la creación del status de “residente corso”.

"Solamente hay un idioma oficial: el francés”, dijo durante un discurso en Bastia, la segunda ciudad en importancia en Córcega. Su discurso recibió aplausos aislados.

El reconocimiento del idioma es uno de los deseos clave de líderes nacionalistas como Gilles Simeoni y Jean-Guy Talamoni, que de acuerdo con reportes boicotearon un almuerzo el miércoles con Macron.

A diferencia de la región española de Cataluña, los líderes de la isla francesa no buscan la independencia, aunque algunos creen que solo es cuestión de tiempo antes de que lo hagan.

El martes, Macron se negó además a excarcelar a prisioneros corsos en penales en Francia continental, dos días después de que miles de nacionalistas marcharon en protesta antes de la visita del presidente.

Sin embargo, Macron hizo un gesto conciliatorio el miércoles, diciendo que estaba dispuesto a añadir una mención especial a Córcega en la constitución francesa.

Se han dado ya algunos pasos para aumentar la independencia, incluso la creación en enero de una asamblea regional que Macron dijo es “la más descentralizada en Francia”.

"Yo estoy en favor de que todo el mundo en la república pueda expresar su identidad”, dijo.

Macron usó además su discurso para elogiar la belleza natural de la isla, diciendo que debe ser apreciada y protegida. La tierra a la que los franceses se refieren como la “Isla de la belleza” tiene una rica historia y es famosa como lugar natal de Napoleón.

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Adamson reportó desde París.