OAKLAND, California, EE.UU. (AP) — El entrenador Steve Kerr no percibió mucha pasión de sus Warriors el sábado. Será mejor que Golden State la encuentre en Navidad, cuando recibirá a LeBron James y compañía para una reedición de las tres últimas finales de la NBA.

Gary Harris contribuyó con 19 puntos a un ataque bien distribuido de los Nuggets de Denver, que derrotaron 96-81 a los Warriors para cortarles una seguidilla de 11 victorias.

Fue la segunda victoria impresionante de los Nuggets como visitantes en un par de noches.

“No sentí que estuviéramos conectados emocionalmente esta noche. Algunas veces, después de una larga racha de triunfos, por alguna razón uno baja la guardia. No estuvimos ahí”, reconoció Kerr. “Mi mayor preocupación esta noche es que no vi mucha alegría... No nos estábamos divirtiendo”.

Nikola Jokic sumó 18 puntos y nueve rebotes, mientras que Jamal Murray totalizó 14 unidades, seis rebotes y cinco asistencias por Denver, que el viernes se llevó la victoria en Portland. Un día después, los Nuggets limitaron a los campeones defensores de la NBA a su menor cifra de puntos en la campaña.

Kevin Durant sumó 18 puntos y seis rebotes en un desempeño inusitadamente pobre para el Jugador Más Valioso de la última final de la NBA. Atinó seis de 17 disparos y erró sus cinco triples, durante una noche en que los Warriors embocaron sólo el 38,6% de sus tiros.

“Cuando fallas disparos, no debes permitir que esto afecte tu defensa. Pero en este deporte hay que sentirse bien”, consideró Durant. “Uno quiere encestar los disparos, pues es eso lo que hace que el equipo salga adelante y que el público se encienda”.

Draymond Green contabilizó 10 puntos, seis asistencias y cinco rebotes, en su segundo partido desde que volvió. Se había perdido cinco de seis compromisos por un dolor en el hombro derecho.

Green recibió un duro codazo de Jokic en el rostro, a 7:27 minutos de la finalización, y cayó aparatosamente.