NUEVA YORK (AP) — El expresidente de la Federación Peruana de Fútbol Manuel Burga fue sancionado el miércoles con restricciones más severas de arresto domiciliario, luego de que supuestamente hizo un gesto amenazador hacia el principal testigo de la fiscalía en el juicio que comenzó esta semana sobre la corrupción en este deporte.

La jueza Pamela Chen decidió que Burga deberá permanecer en la casa donde se encuentra en Brooklyn. Aunque Burga era ya monitorizado por un sistema de GPS, tenía antes derecho de salir de la vivienda en ciertas situaciones contempladas como parte de su libertad bajo fianza.

Chen, jueza de la corte federal del distrito este de Nueva York, ordenó también retirarle a Burga el acceso a internet y el teléfono, después de que los fiscales afirmaron que el exdirigente deportivo había cruzado el dedo sobre su cuello, aparentemente simulando una degollación, mientras miraba al testigo Alejandro Burzaco, exdirector ejecutivo de la empresa argentina Torneos y Competencias.

Burzaco detalló en su testimonio el martes y miércoles los millones de dólares que supuestamente pagó en sobornos a por lo menos tres exdirigentes del fútbol sudamericano, entre los que se encuentra Burga. El juicio es parte de una abarcadora pesquisa del Departamento de Justicia estadounidense que involucra a decenas de funcionarios del fútbol y empresarios. Muchos habrían recibido pagos a cambio de garantizar los derechos de transmisión de torneos y partidos.

Burga supuestamente realizó el gesto amenazador contra Burzaco el martes, y este lo reportó al FBI, dijeron los fiscales el miércoles. Cuando el expresidente de la Federación Peruana volvió a hacerlo el miércoles, Burzaco rompió en llanto en la sala, y el juicio se pospuso una hora. Al final de la jornada, Chen dijo que vio el video sobre lo ocurrido el martes y que la imagen era borrosa, por lo que no quedaba clara la situación. Aun así, señaló, impuso las restricciones de arresto domiciliario para garantizar la seguridad de Burzaco.

“(El video) es suficiente para mí, para querer un aumento de las restricciones (de Burga)”, dijo Chen.

El abogado de Burga dijo que su cliente no amenazó a nadie sino que simplemente se rascó el cuello.

La decisión de la jueza llegó tras un largo día en que Burzaco, testigo estrella de la fiscalía, detalló los sobornos que supuestamente pagó durante años a Burga, al expresidente de la Conmebol, Juan Angel Napout y al expresidente de la federación brasileña, José María Marín. Burzaco se declaró culpable de crimen organizado y otros delitos, y como parte de su acuerdo con la fiscalía testifica en el juicio contra los tres exdirigentes.

Chen mencionó la tensión y el nerviosismo que rodea a este caso e hizo referencia al suicidio de un ex funcionario del gobierno argentino, Jorge Delhon, que se tiró a las vías del tren en Buenos Aires el martes después de que Burzaco dijera en la corte que le pagó millones en sobornos a cambio de los derechos de producción televisiva de partidos de la segunda división argentina.

“La gente tiene miedo de forma legítima”, dijo la jueza.

Burzaco testificó que su empresa, junto a varios socios, pagó un total de 4,5 millones de dólares al paraguayo Napout en sobornos, mientras que la cifra fue de 2,7 millones a Marín y 3,6 millones a Burga.

El miércoles, el testigo argentino dijo que Televisa, Globo TV y una sociedad en la que participaba pagaron 15 millones de dólares en sobornos a Julio Grondona, exvicepresidente de la FIFA, a cambio de su ayuda para conseguir los derechos de transmisión de los mundiales de 2026 y 2030. Burzaco testificó que el soborno fue pactado en 2013 durante una reunión de la FIFA en Zúrich. Además de los gigantes de la televisión de México y Brasil, la tercera compañía involucrada era Datisa, una sociedad en la que participaba Burzaco a través de Torneos y Competencias, junto con las empresas Traffic y Full Play.