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Próximo gobierno en México acepta albergar a migrantes

November 28, 2018
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Migrantes se concentran en la frontera entre México y Estados Unidos tras pasar una fila de policías mexicanos en el cruce de el Chaparral, en Tijuana, México, el 25 de noviembre de 2018, en su intento por llegar a territorio estadounidense. (AP Foto/Rodrigo Abd)

TIJUANA, México (AP) — Mientras México se debate sobre qué hacer con más de 5.000 centroamericanos que acampan al aire libre en un complejo deportivo en la ciudad fronteriza de Tijuana, el gobierno del presidente electo Andrés Manuel Lopez Obrador indicó el martes que estaría dispuesto a albergar a los migrantes en suelo mexicano mientras tramitan su solicitud de asilo ante Estados Unidos, una exigencia crucial del mandatario estadounidense Donald Trump.

Marcelo Ebrard, quien ha sido designado como futuro secretario de Relaciones Exteriores de México, propuso que el gobierno de Trump también contribuya a proyectos de desarrollo que generen empleos en América Central a fin de contener la ola de migrantes procedentes de una región sumida en la pobreza, y señaló que una cifra apropiada sería de por lo menos 20.000 millones de dólares.

“Nosotros no podemos determinar, para un país, el ritmo en el cual son entrevistados” los migrantes por las autoridades estadounidenses, declaró Ebrard en conferencia de prensa en la Ciudad de México. Inspectores fronterizos estadounidenses dan trámite a menos de 100 solicitudes de asilo al día en el principal cruce fronterizo de Tijuana a San Diego, lo que causa una acumulación y retraso de miles de peticiones.

“Entonces, ¿qué hay qué hacer?”, preguntó Ebrard. “Pues prepararse para asumir que van a estar una parte de ellos en territorio mexicano en esa zona durante los próximos meses”.

“Hay que apoyarlos, a los autoridades municipales” en lo que respecta al alojamiento y alimentación de los migrantes, afirmó. “Eso no es negociación bilateral, eso hay que hacerlo”.

López Obrador, que obtuvo una victoria aplastante en las elecciones del 1 de julio y asume la presidencia el 1 de diciembre, construyó su carrera política defendiendo a los pobres. Ahora enfrenta la difícil tarea de aplacar a Trump en el tema migrante mientras sostiene la añeja política de exigir mejor trato a los migrantes.

Ebrard dijo a la prensa el martes que un objetivo importante del próximo gobierno es concretar un compromiso con Estados Unidos para poner en marcha proyectos de desarrollo en Honduras, de donde proviene la vasta mayoría de los migrantes en la caravana, así como en Guatemala, El Salvador y otras partes en América Central.

“¿Qué estamos negociando con los Estados Unidos? Queremos que participen en el proyecto que te acabo de decir” para la creación de empleos en América Central. A la pregunta de cuántos recursos debería aportar Estados Unidos, Ebrard afirmó que por lo menos 20.000 millones de dólares.

“Por sí solo (México) va a invertir en el sur de nuestro territorio, más de 20.000 millones de dólares, por lo tanto cualquier esfuerzo serio que se quiera hacer respecto a nuestro hermanos de El Salvador, Honduras, Guatemala, pues debería ser un monto parecido”, declaró Ebrard.

Ebrard presentó la postura mientras habitantes de Tijuana cerraban una escuela primaria por su preocupación de que está cerca del complejo deportivo donde miles de migrantes acampan al aire libre desde hace dos semanas.

El gobierno entrante planteó su propuesta después de que agentes fronterizos estadounidenses lanzaron gas lacrimógeno hacia territorio mexicano para repeler a un grupo de migrantes que había intentado cruzar ilegalmente la frontera el fin de semana. Debido al incidente, las autoridades mexicanas reforzaron la presencia policial alrededor del campo deportivo.

Una asociación de padres compró por su cuenta un candado y cadena para cerrar la escuela primaria Gabriel Ramos Millán debido a la preocupación por la seguridad de sus hijos. Un letrero decía que el plantel permanecería cerrado hasta nuevo aviso.

Los mismos migrantes examinaban de urgencia sus opciones debido a su percepción de que sus solicitudes de asilo en Estados Unidos o de cruzar la frontera en forma ilegal tienen pocas probabilidades de éxito.

La mayoría se desanimó después de que agentes estadounidenses lanzaron gas lacrimógeno contra el grupo de migrantes que intentó cruzar el domingo a territorio estadounidense. Consideraron el choque y la reacción oficial como una situación que perjudicada su oportunidad de alcanzar Estados Unidos. El Instituto Nacional de Migración de México informó que 98 migrantes serían deportados después de su intento de cruzar hacia Estados Unidos de manera ilegal. La Secretaría de Gobernación de México dijo que unas 500 personas intentaron correr hacia la frontera y las autoridades estadounidenses dijeron que fueron 1.000.

El martes había fila afuera de una carpa donde funcionarios de la Organización Internacional para las Migraciones ofrecían asistencia a quienes desearan regresar a sus países.

Las autoridades también informaron que hay más migrantes interesados en tramitar su permanencia en México. Han aumentado las preguntas sobre una feria de empleo que podría recibir a migrantes en Baja California.

“Lo que sucedió ayer nos perjudica a nosotros”, dijo Óscar Leonel Mina, un salvadoreño de 22 años, acerca del choque fronterizo del domingo.

Mina, su esposa y si hijita no fueron a la marcha y luego se alegraron de ello al enterarse de lo sucedido, afirmó.

Tras estos sucesos, Mina está revalorando su plan de ir a Estados Unidos. Dice que le han hablado de Rosarito, un balneario concurrido por turistas estadounidenses que se encuentra a unos 40 minutos en coche al sur de Tijuana.

Allí “se puede ganar dinero y vivir bien” si uno está dispuesto a trabajar, dijo. Su objetivo ahora es partir del refugio en una semana.

Las fuerzas de seguridad de México incrementaron su presencia en el centro deportivo que sirve de refugio a miles de migrantes de la caravana, con el motivo aparente de evitar que se repita el incidente del domingo.

El secretario de seguridad pública de Tijuana, Marco Antonio Sotomayor Amezcua, dijo en conferencia de prensa que la policía mexicana será prudente en el empleo de la fuerza, pero que se debe garantizar “a toda costa” que no se vuelvan a cerrar los cruces fronterizos.

Sotomayor dijo que esperaba que los migrantes que tenían pensado ingresar en Estados Unidos de forma ilegal ya sepan que eso no será posible tras los incidentes del domingo.

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Castillo informó desde la Ciudad de México.

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