BEIRUT (AP) — Una caravana de Naciones Unidas con alimentos y medicinas para los civiles en zonas sitiadas, ingresó el lunes a los asediados suburbios del este de Damasco, pero las agencias de ayuda humanitaria dijeron que las autoridades sirias bloquearon la entrega de algunos suministros médicos, incluyendo equipos quirúrgicos y de traumatología, así como insulina.

Se trata del primer cargamento en ingresar al este de Ghouta desde que Rusia instituyó hace una semana lo que definió como “pausas humanitarias” durante el combate. También se trata de la primera ocasión en semanas que se permite la entrega de ayuda en medio de un abrumador asedio y de una ofensiva del gobierno que ha cobrado la vida de cientos de personas en el último mes.

A pesar de la tregua, al menos 50 civiles murieron el lunes a causa de los ataques aéreos y de artillería, de acuerdo con el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, grupo de monitoreo con sede en Gran Bretaña. El Ghouta Media Center, gestionado por activistas, informó que 24 personas murieron en Hammouriyeh y otras 10 en Harasta, ambas localidades en Ghouta oriental.

La oficina humanitaria de Naciones Unidas señaló que la caravana de 46 camiones con suministros médicos y nutricionales, además de alimentos para 27.500 personas, ingresó alrededor del mediodía a Duma, la ciudad más grande del este de Ghouta.

Pero señaló que el gobierno sirio no permitió que se cargara el 70% de los suministros médicos y no aceptó que se reemplazaran con otros productos.

La Organización Mundial de la Salud dijo que durante una inspección rutinaria obligatoria realizada por las autoridades nacionales sirias, muchos de los suministros de la OMS fueron rechazados, incluyendo todos los suministros quirúrgicos, de trauma, insulina y diálisis.

Marwa Awad, portavoz del Programa Mundial de Alimentos en Damasco y quien acompañó a la caravana, indicó que tampoco se permitió el ingreso de muchos suministros médicos para salvar vidas.

“En consecuencia, tres de los 46 camiones que se enviaron hoy a Duma estaban prácticamente vacíos”, dijo a The Associated Press. “Esperamos poder llevar los suministros en la próxima caravana del jueves”.

Con frecuencia el gobierno retira suministros médicos vitales de las caravanas de ayuda, en un patrón para negar ese tipo de asistencia a los civiles que habitan en áreas opositoras. Las autoridades de Naciones Unidas se han quejado de esa práctica durante años.

Muchos civiles en Duma necesitan alimentos y medicinas desesperadamente, y esperaban recibir ayuda cuando la caravana comenzó su ingreso a la zona, uno de los últimos bastiones rebeldes cerca de la capital.

Ghouta oriental, en donde residen alrededor de 400.000 personas, ha estado bajo sitio y bombardeos diarios durante meses. Tan solo en las últimas dos semanas han muerto más de 700 civiles en la región.

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Los periodistas de Associated Press Jamey Keaten en Ginebra, Edith M. Lederer en las Naciones Unidas y Philip Issa en Beirut contribuyeron con este despacho.