LA PAZ (AP) — El presidente electo de Paraguay, Mario Abdo Benítez, llegó el jueves a La Paz para invitar personalmente a Evo Morales a su posesión el 15 de agosto, un gesto inédito entre los dos países vecinos que han vivido de espaldas desde la guerra que los enfrentó entre 1932 y 1935.

“Venimos a inaugurar lo que esperemos sea la mejor etapa de integración, porque tenemos un destino común y queremos profundizar amistad y alianzas estratégicas”, dijo Abdo Benítez. “El pasado debe quedar en el olvido porque nos necesitamos los dos países”, respondió Morales en una rueda de prensa conjunta tras una reunión en el palacio presidencial.

Ambos pasaron revista a sus temas en común. Abdo Benítez prometió “hacer gestiones” para la incorporación plena de Bolivia al Mercosur, el mayor bloque comercial que además integran Argentina, Brasil y Uruguay.

Bolivia y Paraguay carecen de mar pero comparten un canal navegable sobre el río Paraguay-Paraná que desemboca en el Atlántico. Morales dijo que pidió consejos al futuro gobernante para aprovechar mejor esa hidrovía.

Los dos presidentes pertenecen a corrientes políticas distintas. Abdo Benítez es conservador y Morales es socialista.

Bolivia y Paraguay tienen una frontera de 700 kilómetros por donde transita sobre todo contrabando y drogas. El intercambio comercial apenas supera los 100 millones de dólares al año por cada país. Las dos naciones están entre las menos desarrolladas del continente pero en los últimos años la relación bilateral ha crecido. Morales visitó varias veces Asunción.

El gobierno boliviano tiene interés en incorporar a Paraguay a un proyecto de corredor ferroviario continental que impulsa Morales para unir los puertos del Atlántico y el Pacífico por territorio boliviano.