BUENOS AIRES (AP) — El oficialista Daniel Scioli se imponía el domingo en las primarias presidenciales de Argentina, pero con una diferencia menor a los diez puntos sobre el líder opositor Mauricio Macri. Esto augura una reñida competencia en las elecciones generales de octubre, que definirán el futuro del país sudamericano tras 12 años de kirchnerismo.

Scioli, del gobernante Frente para la Victoria (FPV), obtenía 36,80 % de votos, seguido por el conservador Macri, del frente opositor Cambiemos, con el 31,22%. En tercer lugar aparecía el peronista disidente Sergio Massa, con 21,73%, una cosecha de votos superior a la que le vaticinaban los sondeos.

A casi siete horas de cerrada la votación, apenas se habían escrutado el 25,22% de las mesas electorales. Las autoridades electorales atribuyeron la demora en el recuento de votos a la fallas en las comunicaciones a causa de un temporal que azotaba varias provincias del país, en especial Buenos Aires, el distrito electoral más importante.

Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias son para todas las fuerzas políticas presenten o no más de un candidato y funcionan como una suerte de gran encuesta electoral previa a las presidenciales del 25 de octubre, en las que se definirá la continuidad o no del peronismo de centroizquierda que ha gobernado en los últimos doce años.

De confirmarse la tendencia, la acotada diferencia entre Scioli y Macri y la buena elección de Massa vaticina un escenario incierto para las elecciones generales. Los analistas estiman que el postulante oficialista debería ganar en primera vuelta ya que en una segunda vuelta la oposición se perfila como favorita.

Otro factor que suma interrogantes de cara a octubre es el casi 30% de ausentismo en el padrón de 32 millones de votantes, debido en parte a las inundaciones de los últimos días en la provincia de Buenos Aires y al hecho de que en algunas ciudades, como la capital argentina, las lluvias persistían.

Un candidato que aspire a ganar en primera vuelta necesita obtener un 45% de votos o el 40% y una diferencia de diez puntos respecto de su rival más cercano.

Pese a los resultados oficiales, Scioli dijo a sus partidarios reunidos en un estadio cubierto en el centro de capital que ganaba las primarias por una diferencia de "12 puntos" sobre Macri y "más de 20" a Massa.

"Este resultado contundente, lo miren como lo miren, 'la única verdad es la realidad' y esta realidad es que estamos con una gran diferencia sobre nuestros adversarios", dijo el candidato, parafraseando al fundador del Peronismo, Juan Domingo Perón.

"No tengan dudas que este Frente para la Victoria es el espacio que le da a los argentinos tranquilidad, previsibilidad y confianza para sostener lo que haya que sostener y cambiar lo que haya que cambiar", agregó el exmotonauta que se lanzó a la política durante la década de 1990 por pedido del entonces presidente Carlos Menem.

"Hoy tenemos que festejar, porque se consolida una alternativa en nuestra Argentina", dijo Macri en su comando de campaña en la ciudad de Buenos Aires.

El alcalde saliente de la ciudad de Buenos Aires, que se impuso en la primaria del frente Cambiemos sobre los centristas Ernesto Sanz y Elisa Carrió, agregó que "tengo absolutamente claro cuáles son mis valores y mis convicciones. Son las mismas que puse en juego para transformar de forma inédita a la ciudad de Buenos Aires. Con esas convicciones sueño que vamos a hacer lo mismo en todo el país".

Un exultante Massa, en tanto, agradeció a quienes "no creían que había un destino de división de vereda, que creyeron había una lugar para la propuesta y debate de ideas". El ex jefe de gabinete de ministros de Fernández durante su primer mandato invitó a los postulantes opositores a "que nos sentamos de cara a la sociedad y les digamos claramente qué cosas vamos a mantener, qué cosas vamos a cambiar y con quiénes, porque la idea de un país no sólo se sostiene con ideas sino también con equipos".

En estas primarias también se eligieron candidatos a diputados y senadores nacionales, representantes ante el parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y gobernadores en seis provincias.

Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires y ex vicepresidente, ha prometido mantener las políticas sociales del gobierno de la presidenta Cristina Fernández y avanzar sobre reformas cuando sean necesarias. Además, muestra una actitud más conciliadora en el ámbito de las relaciones internacionales.

El gobernador es el único precandidato a la presidencia por el oficialismo. La Constitución impide a Fernández presentarse a un tercer mandato consecutivo.

Macri, ex presidente del club de fútbol Boca Juniors, ha prometido profundas reformas con el fin de atraer inversiones privadas, y se ha comprometido a levantar las restricciones para la compra de dólares, una promesa que el gobierno y algunos economistas tachan de poco realista.

Massa, por su parte, promete medidas contra la inseguridad y encarcelar a los políticos corruptos.

Sólo los candidatos con al menos un 1,5% de los votos en esta contienda pueden proseguir su campaña electoral, lo que en la práctica elimina a muchos candidatos minoritarios.

Las primarias se celebraron en momentos en que subsisten las dificultades económicas para el país. Los analistas independientes estiman la inflación en torno los 25% y el peso argentino ha sufrido una brusca caída ante el dólar en los últimos meses. Una larga disputa con un grupo de fondos de inversión estadounidenses mantiene a los inversores extranjeros a distancia.

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Contribuyó a este despacho el corresponsal de AP Peter Prengaman en Buenos Aires.