PRAGA (AP) — El movimiento centrista ANO (SÍ), encabezado por el populista Andrej Babis, arrasó el sábado las elecciones parlamentarias en la República Checa, una votación que marca un giro a la derecha en la nación centroeuropea y despeja el camino para que el millonario escéptico de la Unión Europea se convierta en el próximo primer ministro.

Tras el conteo de todas las boletas, ANO ganó con claridad al recibir 29,6% de los votos, el 78 de los 200 escaños en la cámara baja del Parlamento, informó la Oficina de Estadísticas.

"Es un enorme triunfo", declaró Babis, de 63 años, a partidarios y periodistas en la sede de su campaña en Praga.

Babis es el segundo hombre más adinerado de su país y cuenta con un imperio mediático que incluye los dos principales periódicos checos y una popular estación de radio.

Pese a que fungió como ministro de Finanzas en el gobierno saliente hasta mayo pasado, la mayoría de los checos lo consideran un disidente externo al mundo político y con el olfato empresarial necesario para sacudir al sistema. Con lemas de campaña que afirman que puede resolver fácilmente los problemas del país, él es, para muchos, la respuesta de la República Checa al presidente estadounidense Donald Trump.

Debido a que el líder del partido más fuerte generalmente es quien forma el nuevo gobierno, Babis podría convertirse en el próximo líder del país pese a ser vinculado a varios escándalos, incluido el que la policía lo acuse de fraude relacionado con subsidios de la Unión Europea.

Las acusaciones probablemente le dificulten hallar los aliados necesarios en la coalición para construir una mayoría parlamentaria. De momento el magnate no ha indicado qué partidos prefiere, pero ha invitado a negociar a todos aquellos que ganaron escaños en el Parlamento.

En un revés para la élite política del país, cuatro de los cinco partidos al frente de la votación del sábado habían desafiado las principales corrientes políticas tradicionales. Algunos han aprovechado los temores a la inmigración y el islam y han criticado el que el país sea miembro de la UE y la OTAN.

El partido conservador de oposición Demócratas Cívicos terminó en un distante segundo lugar el sábado con 11,3 de los votos, equivalentes a 25 escaños, siendo el partido tradicional más fuerte en la elección. El Partido Socialdemócrata, el más longevo en el gobierno saliente, sólo recibió 7,3% _15 escaños_, mientras que los demócratas cristianos, parte de una coalición en el poder, obtuvieron apenas 5,8% de apoyo, o 10 escaños.

"Es un huracán electoral", señaló el analista Michal Klima a la televisión checa, en referencia a los pésimos resultados de los partidos de mayor peso en la política del país.

El Partido Pirata ganó escaños por primera vez, al colocarse en el tercer sitio con 10,8% de los votos, mientras que el partido que se opone más radicalmente a los inmigrantes, a la Unión Europea y a los musulmanes, Libertad y Democracia Directa, quedó en cuarto con 10,6% de los votos. Ambos partidos recibieron 22 escaños cada uno.

El movimiento centrista de Babis irrumpió en la política checa hace cuatro años, al terminar en el segundo lugar con un mensaje anticorrupción. Babis también ha sido un duro crítico de la UE y se opone a la fijación de una fecha para que el país adopte el euro.

Al igual que la mayoría de los partidos checos, ANO se niega a recibir refugiados bajo el sistema de cuotas de la UE.

Pero Babis minimizó sus posturas escépticas respecto al bloque europeo después de su victoria.

"Estamos orientados a Europa", aseveró. "No somos una amenaza para la democracia. Estoy listo para luchar por nuestros intereses en Bruselas. Somos una parte firme de la Unión Europea. Somos una parte firme de la OTAN".

Aun así, algunos expertos prevén un drástico giro a la derecha para la República Checa en caso de que Babis conforme un gobierno de coalición con Tomio Okamura, presidente del partido Libertad y Democracia Directa, que pretende prohibir el islam y organizar un referendo para que el país abandone la UE.

"Si (Babis) une fuerzas con Okamura, la República Checa enfrentaría momentos difíciles", sentenció Klima.

Una cifra récord de nueve partidos y grupos tendrán participación en el Parlamento. Entre ellos se encuentran los Comunistas, que ganaron 7,8% de los votos (15 escaños), los conservadores a favor de la UE con 5,3% (siete), y un grupo de alcaldes que obtuvo 5,2% de apoyo (seis).