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Para calificadora Moody’s la economía ya no sonríe a Bolivia

April 2, 2019

LA PAZ, Bolivia (AP) — Bolivia mantiene una calificación de riesgo crediticio moderado --la mejor en años gracias a su buen desempeño económico-- pero la situación está cambiando debido a que el país pasó de los superávits a un creciente déficit en sus cuentas, dijo el martes la agencia calificadora de riesgos Moody’s.

“Déficits recurrentes en cuentas gubernamentales y en balanza de pagos pueden mermar las fortalezas del perfil crediticio”, señaló William Foster, vicepresidente de la calificadora durante un encuentro en La Paz con empresarios, banqueros expertos y funcionarios gubernamentales.

En la década pasada, Bolivia había tenido un crecimiento anual (4,9% del PIB) por encima del promedio regional “pero sus tasas de crecimiento serán más moderadas los próximos años” y buena parte de la calificación de Ba3 --riesgo moderado-- que logró se ha debido a la fortaleza de las cuentas gubernamentales y un buen nivel de reservas internacionales, explicó.

Para 2014, el país logró acumular poco más de 13.000 millones de dólares en reservas internacionales --el 40% del Producto Interno Bruto (PIB)-- pero la caída de precios de las exportaciones y los cambios financieros externos provocaron que las reservas cayeran el año pasado a poco más de la mitad: 6.900 millones actualmente.

“Las reservas ya no son como en el pasado, pero todavía están bien en relación a la media (regional) y proveen un cobertura importante en el pago de la deuda externa”, precisó Foster.

Por cuarto año consecutivo, 2018 cerró con un déficit entorno al 5% del PIB, según datos oficiales, un asunto sobre el que han alertado los expertos.

Según la calificadora, la elevada dependencia del país de las exportaciones de hidrocarburos --gas natural--, un marco institucional relativamente débil en comparación con sus pares y un bajo nivel de ingreso a pesar de la reducción sostenida de la pobreza, son los “desafíos clave” que debe afrontar Bolivia.

Otro de los factores que influyen en la calificación es la “baja fortaleza institucional” que toma en cuenta la eficacia gubernamental, el estado de derecho y el control de la corrupción, indicadores en los cuales el país se sitúa “por debajo de sus pares”.

El experto dijo también que la “inestabilidad política” podría generar un nivel de incertidumbre que afectará el crecimiento a mediano plazo.

Bolivia celebrará elecciones presidenciales en octubre próximo. Evo Morales, en el poder desde 2006, ya no figura como el favorito.