LONDRES (AP) — Uno de los más altos funcionarios del banco central de Inglaterra se disculpó el miércoles por decir que la economía británica está en un momento “menopáusico”, un comentario sexista que fue recibido con amplias críticas.

En una entrevista con The Daily Telegraph, Ben Broadbent, vicegobernador del Banco de Inglaterra para políticas monetarias, dijo usó el término para describir economías que “rebasaron su pico y no son ya tan potentes”.

El comentario genero una ola de críticas.

"Esa expresión poco feliz es muy decepcionante, distrae del asunto real en discusión”, dijo Carolyn Fairbairn, directora general de la Confederación Británica de Industria, un importante grupo de cabildeo empresarial.

Y Frances O'Grady, secretaria general del Congreso de Gremios, dijo que “ese tipo de lenguaje es totalmente inapropiado. No hay necesidad de acudir a comentarios inútiles, sexistas, para describir problemas de la economía”.

Gran Bretaña pasa por un período de crecimiento lento que podría ser atribuido a las incertidumbres relacionadas con la salida inminente de la Unión Europea y a un largo período de poco crecimiento de la productividad.

Broadbent se disculpó en una declaración emitida en respuesta a la entrevista, que fue colocada en la portada del periódico.

"Lamento mi expresión poco feliz en una entrevista con The Telegraph ayer y lamento la ofensa causada”, dijo.

Broadbent dijo que trataba de explicar la palabra “climatérico” _ un término que, dijo, es usado por historiadores económicos para describir un período de baja productividad durante el siglo XIX.

"La productividad económica es algo que nos afecta a todos nosotros, de todas edades y géneros”, dijo en su declaración.

Aunque Broadbent fue presto en su disculpa, su comentario podría dañar su oportunidad de suceder a Mark Carney como gobernador del banco central. Carney ha dicho que dejara el puesto en junio del 2019 y muchos consideraban a Broadbent, que fue economista de Goldman Sachs, su más evidente sucesor. La primera ministra Theresa May tomará la decisión.

Carney ha admitido que la desigualdad de géneros ha sido un problema en el Banco de Inglaterra. En su primer reporte sobre diferencias salariales, emitido el año pasado, el banco dijo que los empleados masculinos ganan casi 25% más que las mujeres.