FRÁNCFORT (AP) — El Banco Central Europeo desacelerará su programa de estímulo mediante la compra de bonos, al desistir gradualmente de una medida que sustentó la recuperación de la eurozona luego de una crisis de deuda que amenazó con destruir la unión monetaria.

El BCE dijo el jueves que reducirá sus compras de bonos a 30.000 millones de euros (35.000 millones de dólares) mensuales a partir de enero. La cifra actual es de 60.000 millones de euros. Las compras continuarán al menos hasta septiembre de 2018.

El banco se reservó cierta flexibilidad al afirmar en su comunicado que podría aumentar las compras si la eurozona de 19 países sufriera un nuevo shock económico.

El crecimiento sostenido ha permitido al BCE anticipar la eliminación gradual de las medidas extraordinarias de estímulo con la esperanza de que los aumentos salariales eleven la inflación de su nivel actual de 1,5% a su meta de poco menos de 2%.

El retiro del estímulo repercutirá ampliamente sobre inversores, empresas y gobiernos, lo cual es una de las razones para que el BCE proceda de manera gradual. Con el tiempo, los gobiernos pagarán más por sus préstamos y tendrán menos dinero para gastar, mientras las empresas que no fueran rentables bajo tasas de interés normales podrían verse obligadas a cerrar.

Pero la lentitud deliberada del BCE al retirar el estímulo y elevar las tasas de interés significa que el impacto será gradual. Por eso, los inversores que tienen su dinero en depósitos bancarios y otras tenencias conservadoras soportarán varios años más de réditos ínfimos o nulos.

La compra de bonos comenzó en marzo de 2015 entre temores de que la inflación baja o negativa se volvería crónica, una trampa llamada deflación que puede dañar la economía y de la cual suele ser difícil escapar. La inflación ha respondido lentamente. El banco europeo debe pensar en finalizar el programa debido en parte a que se agotarían los bonos de gobierno o empresa para comprar. El programa también tiene sus opositores dentro del consejo gobernante del banco.

El banco dice que tiene margen para poner fin al estímulo porque la economía sigue creciendo a paso mayor que lo previsto. Los 19 países que comparten la moneda euro han visto un crecimiento del 2,3% en el segundo trimestre comparado con igual período del año anterior.

La crisis de endeudamiento de Italia, Grecia, España, Portugal, Irlanda, Chipre y otros países en situación similar ha disminuido. Sigue siendo alta en Italia, en tanto Grecia padece un alto desempleo y una economía encogida a pesar de tres rescates.