NUEVA YORK (AP) — Ezekiel Elliott no pudo seguirse librando de un castigo que le impuso la NFL, luego que una corte federal de apelaciones se negó a que el corredor de los Cowboys de Dallas continúe jugando mientras se analiza una apelación.

Con gafas, traje y corbata, Elliott se sentó frente a un panel de tres jueces que analizó una petición del Sindicato de Jugadores de la NFL para que el castigo continuara suspendido. Pero en menos de una hora, la corte emitió una orden que inhabilitó al jugador para participar en el encuentro del domingo en Atlanta.

Y al parecer, Elliott se perderá todos los compromisos de noviembre, dado que el tribunal no fijó sino hasta el 1 de diciembre una audiencia en la que escuchará argumentos orales sobre si hay fundamentos en la petición sindical.

El castigo se impuso en agosto, como medida disciplinaria después de que la NFL investigó acusaciones de que Elliott agredió a su novia a mediados de 2016. Elliott ha negado las acusaciones, incluso esta misma semana, e insiste en que no ha cometido abuso alguno.

Una corte federal de apelaciones desechó el mes pasado una apelación presentada por el jugador en Texas. Pero la liga solicitó que un tribunal en Nueva York ratificara que la NFL había actuado apropiadamente.

Ello derivó en que una jueza en Manhattan concluyera el mes pasado que Elliott debía purgar la suspensión de inmediato.

Después de una apelación presentada por el sindicato, la decisión de la corte inferior se suspendió temporalmente, y Elliott pudo jugar el domingo pasado.

Cuando se anunció el fallo del jueves, Elliott se había marchado ya de la corte, sin hablar con la prensa. Sin embargo, estrechó la mano de una persona que le declaró su admiración.

Luego, el jugador bajó a toda prisa unos escalones y abordó una camioneta.

Aunque la liga ganó la batalla, los jueces de apelaciones emitieron algunas críticas contra la NFL por la forma en que manejó la suspensión de un deportista de 22 años, quien quedará al margen de los partidos en momentos en que es el segundo mejor de la liga, con 783 yardas por tierra. Además, Elliott comparte el primer sitio con siete acarreos de anotación.

Dennis Jackson, juez de circuito, dijo a Paul Clement, abogado de la NFL, que le parecía extraño que el asunto representara “una urgencia tan frenética que no pudiera esperar otro par de meses”.

“Esto no sólo tiene que ver con Elliott y con los Cowboys”, respondió Clement, quien destacó que 100 jugadores de la liga han sido suspendidos por un total combinado de 500 partidos durante las últimas dos temporadas.

“Desafortunadamente, la disciplina es un aspecto de la vida en la NFL”, añadió el abogado. “Todos tienen interés por ver que las mismas reglas básicas se aplican a ellos”.

Clement consideró importante que los jugadores no pudieran “jugar con el sistema”, recurriendo a las cortes para posponer suspensiones hasta que purgarlas resultara más conveniente para ellos o sus equipos.

Sin embargo, destacó que Elliott podría comenzar su suspensión en un momento en que los Cowboys entran en la “parte fácil” de su calendario.

“Éste es el momento idóneo para que él cumpla su suspensión”, afirmó.

El abogado del sindicato Andrew Tulumello instó a la corte del segundo circuito para que permitiera jugar a Elliott. Recalcó que si se perdía partidos, ello le causaría un daño irreparable. Añadió que el sindicato merecía tiempo adicional “para demostrar que estos hechos no ocurrieron”.

La NFL no emitió comentarios sobre la orden del tribunal, aunque ratificó que la sanción está vigente.

Los abogados de Elliott no respondieron de inmediato a una solicitud de declaraciones.

Elliott llegó a la audiencia apenas minutos antes de que comenzara. Sonrió y saludó a sus abogados antes de mover su silla para quedar justo frente a los jueces.

Había conseguido que el castigo se levantara tres veces, lo que le permitió disputar los ocho primeros partidos de la temporada.