RICHMOND, Virginia, EE.UU. (AP) — Los electores en Virginia y Nueva Jersey les dieron a los candidatos demócratas a gobernador importantes victorias el martes y enviaron un claro mensaje de rechazo al presidente republicano Donald Trump.

En la disputada contienda en Virginia, el vicegobernador demócrata Ralph Northam derrotó al republicano Ed Gillespie. En Nueva Jersey, el demócrata Phil Murphy, que encabezaba las preferencias electorales, arrolló a la vicegobernadora republicana Kim Guadagno para suceder al impopular gobernador Chris Christie, también republicano.

Los ganadores dijeron que los resultados electorales del martes envían un mensaje de largo alcance.

“Virginia nos ha dicho que pongamos fin a la división, que no toleremos el odio y la intolerancia”, afirmó Northam.

“Los días de división han terminado. Daremos vuelta a la página”, afirmó Murphy en su discurso de victoria, en el que pronunció el nombre de Trump mientras parecía encaminarse a un triunfo por diferencia de dos dígitos. Pronunció el discurso en el mismo sitio en que Christie lo hizo en 2013 después de que éste arrolló a su rival demócrata.

Los triunfos en ambos estados representan un impulso moral para los demócratas, que hasta ahora no habían logrado canalizar la energía anti Trump en éxitos en las urnas de unas elecciones importantes este año.

“La gente se va a levantar. No van a aceptar lo que él dice y esto no es una noticia falsa”, dijo Leanna Barnes, una mujer de 76 años que votó por Murphy y señaló que ve su victoria como un mensaje al presidente.

Tamia Mallory, estudiante de la universidad de Virginia, dijo que empezó a prestarle atención a la contienda en su estado por la gobernación cuando vio tuits de Trump en los que respaldaba a Gillespie. Eso la motivó a examinar las campañas y a averiguar quién se postulaba contra Gillespie, señaló.

“Fue una especie de voto anti Trump”, afirmó.

Northam, vicegobernador del estado, buscó repetidamente durante largos meses de campaña vincular a Gillespie con el presidente. Su victoria se debió en gran parte al brote de rechazo a Trump desde que el mandatario asumió el puesto. Los demócratas dijeron que registraron niveles récord de entusiasmo previos a los comicios en Virginia, un estado que suele alternar entre gobiernos republicanos y demócratas y el único del sur en el que Trump perdió el año pasado.

Mientras tanto, Gillespie buscó desvincularse de Trump durante toda la campaña, pero intentó granjearse a los que respaldan al presidente con anuncios enfocados en la inmigración no autorizada y en conservar las estatuas en honor a los confederados. Esa estrategia fue criticada por los demócratas y por algunos republicanos como provocadora en cuestiones de raza, pero atrajo elogios de Steve Bannon, ex estratega de Trump, y de otras personas como una forma astuta de ganar un estado que el año pasado votó en favor de Hillary Clinton.

Tras la derrota del martes, Trump insinuó que Gillespie afectó él solo su campaña al no alinearse más de cerca con el presidente.

"Ed Gillespie trabajó duro pero no se adhirió a mí ni a lo que yo represento”, afirmó el mandatario en un tuit después de que Northam ganó.