PYEONGCHANG, Corea del Sur (AP) — Las autoridades surcoreanas están tomando medidas de precaución luego que se detectara un brote de norovirus en la zona donde se están realizando los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang.

Los funcionarios han colocado carteles pidiéndole al público que tome medidas preventivas, han despachado 900 soldados a la zona y 1.200 asistentes están en cuarentena en sus habitaciones.

La prensa local ha denunciado el “pánico” suscitado por la enfermedad. Los surcoreanos, fanáticos de las redes sociales, han recurrido a la internet para despotricar contra la respuesta del gobierno y la falta de preparativos. ¿Son higiénicas estas olimpiadas? ¿Qué opinará el resto del mundo sobre Corea del Sur? ¿Se verán afectados los deportistas?

Los temores al final podrán resultar exagerados, pero debido a que la reputación del país está en juego, las autoridades se han apresurado a tratar de evitar todo contagio. Nadie quiere una repetición del pánico por el brote del virus del zika durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.

El norovirus es una enfermedad común e infecciosa que causa síntomas desagradables como vómitos y diarrea pero no requiere de tratamiento médico; la mayoría de los afectados se recuperan por su cuenta en cuestión de días. Han estallado brotes de la enfermedad es restaurantes, cruceros, hogares de ancianos, escuelas y conjuntos residenciales que comparten una misma fuente de agua.

Según los organizadores de los Juegos Olímpicos, el norovirus comenzó a propagarse el domingo cuando guardias de seguridad en el área de Jinbu en Pyeongchang empezaron a quejarse de dolores de cabeza, dolores de estómago y diarrea.

Unas 1.200 personas recibieron órdenes de quedarse en sus habitaciones mientras se realizaban las pruebas por el virus. Las autoridades sanitarias locales y nacionales dicen que han examinado a 1.023 personas. Los organizadores declararon el miércoles que 32 miembros de personal, entre ellos tres extranjeros, están siendo tratados por norovirus y están en cuarentena.

Debido a que muchos de los enfermos eran guardias de seguridad, 900 miembros del personal militar han sido convocados a ayudar a proteger 20 instalaciones hasta que los enfermos y los confinados puedan regresar a trabajar. Los expertos están realizando un estudio epidemiológico para evaluar el contagio de la enfermedad. Las pruebas hechas al agua en los últimos cinco días han dado negativo para norovirus.

Las autoridades han informado que están también inspeccionando los restaurantes y fuentes de comida vinculadas a las olimpiadas.

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Foster Klug es el director de la corresponsalía de la AP en Corea del Sur. El corresponsal de la AP Kim Tong-hyung contribuyó con esta nota desde Seúl.