KUALA LUMPUR, Malasia (AP) — La disputa internacional por la custodia del cadáver de un norcoreano se agravó el sábado mientras Malasia y Corea del Norte trataban de gestionar las consecuencias de lo que parecía el asesinato de un miembro caído en desgracia de la élite gobernante norcoreana.

Kim Jong Nam, que tenía 45 o 46 años y vivía exiliado desde hacía años, enfermó de pronto el lunes en el aeropuerto de Kuala Lumpur cuando esperaba un vuelo a Macao, donde residía. Mareado y dolorido, dijo al personal sanitario del aeropuerto que le habían rociado con un producto químico. Murió cuando se le trasladaba al hospital.

Malasia realizó una autopsia el miércoles pese a la firme oposición de Pyongyang, que reclamó su soberanía sobre el cuerpo de un ciudadano y dijo que debería tener capacidad de decisión en los próximos pasos.

Un funcionario malasio con conocimiento de la investigación dijo que se había iniciado una segunda autopsia el viernes por la noche porque los resultados de la primera habían sido inconcluyentes. Pidió permanecer en el anonimato porque no estaba autorizado a hablar con la prensa.

Sin embargo, el responsable policial malasio Abdul Samah Mat negó que se hubiera repetido la necropsia. "No hay nada semejante a una segunda autopsia", dijo cuando se le preguntó, añadiendo que los resultados de la primera aún no se habían publicado.

Corea del Norte ha prometido rechazar los resultados de cualquier análisis. En declaraciones a la prensa el viernes por la noche delante de la morgue, el embajador norcoreano dijo que las autoridades malasias podrían estar "tratando de ocultar algo" y "conspirando con fuerzas hostiles".

La intriga que rodea al caso plantea toda clase de preguntas sobre la misteriosa muerte de Kim Jong Nam, pero la falta de resolución y la persistente sensación de misterio son habituales cuando se trata de Corea del Norte.

Aunque Corea del Sur ha atribuido a su vecino del norte una serie de asesinatos notables o intentos de asesinato en las últimas décadas, Pyongyang suele negar su implicación o simplemente no hace comentarios.

La muerte de Kim Jong Nam, el exiliado hermano por parte de padre del poderoso y voluble mandatario norcoreano, ha desatado una avalancha de especulaciones, historias de intriga y polémicos relatos sin confirmar de países rivales.

Malasia ha detenido por ahora a cuatro personas en relación con el caso. El último fue un hombre que llevaba documentos que lo identificaban como Ri Jong Chol, de 46 años. Fue detenido el viernes por la noche.

Las autoridades siguen tratando de recomponer los acontecimientos.

Corea del Sur ha acusado a sus enemigos en Corea del Norte de enviar a un grupo de asesinos para que mataran a Kim Jong Nam. Seúl afirma que dos mujeres lo envenenaron y luego huyeron en un taxi.

El jefe de policía de Indonesia, Tito Karnavian, dijo el viernes que una mujer indonesia detenida por su supuesta participación en el crimen había sido engañada y creía que participaba en una broma pesada para un programa cómico.

Las autoridades malasias creen que Siti Aisyah, de 25 años, había recibido dinero para participar en bromas como en un programa de televisión con cámara oculta, explicó Karnavian en la provincia indonesia de Aceh. Ella y otra mujer hicieron varias bromas en las que convencían a hombres para que cerrasen los ojos y después los rociaban con agua.

"Se hizo esta acción tres o cuatro veces y les dieron unos pocos dólares por ello, y con el último objetivo, Kim Jong Nam, supuestamente había sustancias peligrosas en el aerosol", dijo Karnavian. "Ella no era consciente de que era un intento de asesinato de supuestos agentes extranjeros"

La policía malasia interrogaba a cuatro sospechosos: Aisyah, otra mujer con pasaporte vietnamita, un hombre que según dijeron era el novio de Aisyah y el varón norcoreano.