ABIYÁN, Costa de Marfil (AP) — La Unión Europea quiere trabajar más estrechamente con África para abordar la inmigración ilegal, dijo el miércoles la canciller de Alemania, Angela Merkel, durante una cumbre de líderes de ambos continentes.

“Es muy importante que respaldemos a los africanos para que pongan freno a la inmigración ilegal, para que la gente no tenga que sufrir en horribles campos en Libia o incluso ser vendidos”, señaló Merkel durante una cumbre Europa-África.

La inmigración es uno de los principales temas de la agenda de la reunión luego de la reciente aparición de imágenes de migrantes en una subasta de esclavos en Libia, que provocaron condenas internacionales. Otra de las prioridades de la cumbre es la seguridad ante el aumento de la amenaza extremista en el África Occidental y otras zonas.

Europa está intentando reducir la llegada de las decenas de miles de africanos que se embarcan en una peligrosa travesía cruzando el Mediterráneo a través de ayudas al desarrollo o financiación para endurecer los controles fronterizos, entre otras. Pero muchos africanos se sienten presionados para emprender el viaje, arriesgándose a sufrir abusos, porque dicen que el desempleo y el cambio climático les dejan pocas opciones.

Alrededor de 3.000 personas fallecen o desaparecen cada año en el intento de cruzar el Mediterráneo a bordo de barcos desvencijados.

El primer ministro de Bélgica, Charles Michel, pidió a sus socios europeos más colaboración con África para frenar la inmigración y los desafíos de seguridad.

Él y la generación de líderes más jóvenes _ como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, o el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, que también asisten a la cumbre _ tienen una oportunidad de dar una nueva base a las relaciones entre África y la Unión Europea, dijo Michel a The Associated Press.

"Vengo de una generación que ve a África como un socio", declaró Michel. "En nuestra generación no hay espacio para la nostalgia del pasado o el sentimiento de culpa”.

Níger ha tenido éxito en sus esfuerzos para reducir la emigración. Pero con el endurecimiento de sus fronteras, su empobrecido vecino Mali se ha convertido en una atractiva ruta secundaria para quienes están lo suficientemente desesperados para cruzar los desiertos del país, controlados por el grupo extremista Estados Islámico, para llegar a la costa de Argelia o Túnez.

"Sabemos que Mali y toda la región del Sahel es una puerta abierta a la Unión Europea”, explicó Michel.

Pero atajar la inmigración es una tarea sensible. Pocos migrantes de Mali están dispuestos a regresar, y el gobierno está contento de recibir significativas remesas de dinero desde el extranjero. Y como en gran parte de África, la población de Mali se disparará. Las previsiones sugieren que pasará de los casi 17 millones de habitantes de ahora a más de 40 millones en 2050, lo que supone que la presión migratoria no descenderá pronto sin ayudas significativas.

Para mejorar las condiciones de vida de los africanos “la cuestión de la educación de los niños y los adolescentes, especialmente las chicas” es clave, agregó Merkel.