BARCELONA (AP) — Cientos de miles de personas inundaron las calles de Barcelona el domingo para pedir que Cataluña permanezca unida a España, dos días después de que los legisladores de la región agravaron una crisis política al votar a favor de la independencia.

Los organizadores dijeron que la manifestación era para defender la unidad de España y para rechazar “un ataque sin precedentes en la historia de la democracia”. Los líderes de los partidos conservadores que están a favor de la unión, los liberales proempresarios y los socialistas se reunieron bajo la frase “Todos somos Cataluña. Por la convivencia, sentido”.

La asociación Societat Civil Catalana, la cual estuvo encargada de organizar la manifestación, dijo que más de 1 millón de personas asistieron a la marcha, aunque los números de la policía indican que fueron 300.000.

El ambiente era festivo, con los manifestantes ondeando banderas españolas, catalanas y europeas, y cantando frases a favor de permanecer en España. “No dejaremos que rompan España en trocitos”, se leyó en uno de los carteles. “El despertar de un pueblo silenciado”, se vio en otro.

Por el momento no se han reportado incidentes de violencia.

La votación del viernes a favor de la independencia y la respuesta de Madrid que desencadenó poderes constitucionales sin precedentes para tomar el control de los asuntos catalanes, fueron el punto más álgido de la peor crisis política de España en décadas. El presidente de gobierno Mariano Rajoy disolvió el parlamento de Cataluña y convocó a una nueva elección regional programada para el 21 de diciembre.

"Los políticos catalanes han ido en contra de la ley. El gobierno (central) ha sido pasivo y ha permitido que pasara mucho tiempo, 30-40 años, pensando que no íbamos a llegar a este extremo”, dijo Angelita Cuesta, de 66 años. “Pero estamos aquí, aunque nunca es tarde. Nuestra sociedad está fracturada, hay familias y grupos de amigos que prefieren no hablar para evitar el conflicto”, agregó.

Hace tres semanas, la misma asociación organizó otra manifestación multitudinaria que convocó a cientos de miles a salir a las calles de Barcelona. Esa fue la demostración a favor de la unión más grande que se ha visto en Cataluña en los últimos años, en comparación con otras manifestaciones grandes organizadas por los separatistas.

Miembros del gobierno central de España, incluida la ministra de Sanidad Dolors Montserrat y el representante de Madrid en Cataluña Enric Millo, también asistieron a la manifestación. No se tienen previstas demostraciones a favor de la independencia.

El líder separatista de Cataluña, Carles Puigdemont, que fue destituido junto con su gobierno regional el sábado, pidió a los catalanes a oponerse pacíficamente a la toma de posesión de los asuntos regionales por parte de España.