EL CAIRO (AP) — Egipto y Rusia reanudaron su conexión aérea directa el jueves, más de dos años después de su suspensión luego de un atentado que derribó un avión de pasajeros ruso sobre la península del Sinaí.

Un vuelo de la aerolínea insignia egipcia EgyptAir despegó el jueves del aeropuerto de El Cairo hacia Moscú, dijo la compañía, añadiendo que realizará el trayecto tres veces por semana. Poco antes, un avión de Aeroflot procedente de la capital rusa llegó a El Cairo. Los vuelos directos entre Rusia y el popular centro vacacional del Mar Rojo siguen suspendidos.

La reanudación de los vuelos se produce tras arduas negociaciones, inspecciones aeroportuarias en Egipto y acuerdos de seguridad a fin de atraer de nuevo a los turistas rusos hacia el país árabe.

Moscú paralizó los vuelos después del ataque de 2015 en el que murieron las 224 personas que iban a bordo de la aeronave y fue reivindicado por el grupo extremista Estado Islámico.

La decisión asestó un fuerte golpe al sector turístico egipcio pues dependía intensamente de los visitantes rusos. La industria turística egipcia ya se había visto afectada por la inestabilidad en el país tras el alzamiento popular del 2011.

"A pesar de que los viajes aéreos entre Rusia y Egipto han estado suspendidos por tanto tiempo, el índice de ocupación de vuelos futuros ya es de más de 85%”, dijo en un comunicado Aeroflot, añadiendo que ambas aerolíneas ofrecerán vuelos diarios entre el 12 de junio y el 2 de julio para satisfacer la alta demanda.

Las autoridades egipcias han trabajado en la mejora de la seguridad en los aeropuertos, con la esperanza de que la reactivación de las rutas áreas impulse el sector turístico, que es vital para su economía.

En diciembre del 2017, ambos países firmaron un acuerdo de cooperación de seguridad que allanó el camino a la reanudación de los vuelos. Desde el ataque, Egipto ha instalado máquinas nuevas de inspección de equipaje, cámaras de vigilancia y máquinas detectoras de huellas dactilares.

Todavía no se han reanudado los vuelos directos hacia los resorts en el Mar Rojo. Gran Bretaña, otra importante fuente de turistas para Egipto suspendió sus vuelos a Sharm el-Sheij después del ataque al avión.