LONDRES (AP) — La primer ministro británica Theresa May trató de disciplinar el martes a su fragmentado gabinete, luego que el revés de la elección del mes pasado socavara su liderazgo.

En los últimos días, los medios han publicado una serie de historias que hablan mal sobre varios funcionarios del gobierno, mientras que los ministros que esperan reemplazar a May tratan de posicionarse. Algunas de estas historias son sobre presuntas filtraciones de discusiones del gabinete, que se supone que deben de ser privadas.

"Existe la necesidad de mostrar fortaleza y unidad como país, y eso comienza en la mesa del gabinete", dijo May.

May pidió una elección anticipada con la esperanza de aumentar su mayoría en el Parlamento y reforzar su poder en las negociaciones sobre la salida de Gran Breña de la Unión Europea. Pero los votantes eliminaron la mayoría conservadora y dejaron a May debilitada en un momento en el que su partido y el país están divididos sobre la mejor manera de negociar el Brexit.

May ha advertido a los legisladores conservadores que sacarla de su puesto podría conllevar a una elección que podría terminar en la victoria del Partido Laborista.

El ministro del Interior Amber Rudd defendió a May, diciendo que ella no había perdido su autoridad y agregó que los legisladores se calmarían después del receso de verano del Parlamento.

Pero el ex vice primer ministro Michael Heseltine, prominente conservador pro europeo, dijo que la situación podría empeorar porque el gobierno sigue profundamente dividido por el Brexit.