SAN SALVADOR (AP) — Uber manifestó el viernes que se apegará a las leyes que rigen el transporte en El Salvador para operar sin problemas luego de que las autoridades demandaran suspender sus actividades o de lo contrario podrían decomisar sus vehículos.

“Reiteramos a las autoridades nuestra disponibilidad para cooperar con la elaboración de un marco regulatorio apropiado que incluya estas nuevas tecnologías”, expresó en un comunicado Uber Centroamérica y Caribe.

El viceministro de Transporte de El Salvador, Nelson García, advirtió el jueves que la legislación salvadoreña no contempla ese tipo de plataformas y advirtió que todo ciudadano que se inscriba al servicio y lo utilice se expone a recibir multas y a que le decomisen su licencia para conducir, tarjeta de circulación y placas del vehículo.

En el comunicado, la empresa reitera que cree en la necesidad de crear de marcos regulatorios innovadores, inclusivos y que diferencien los servicios brindados a través de plataformas tecnológicas de los servicios tradicionales, como ha sucedido en más de 77 países, donde dicen que operan.

De acuerdo a Uber, en sólo seis meses han registrado más de 33.000 usuarios y casi 1.000 conductores.

El diputado David Reyes, del derechista partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena), presentó el viernes una propuesta de reforma de la Ley de Transporte, que permitiría operar a este tipo de servicio de transporte.

La llegada de Uber a El Salvador abrió oportunidades de trabajo, pero también provocó el descontento de los que trabajan como taxistas y tienen los permisos respectivos.

“Yo estoy contenta, es más barato y más seguro, viajo en mejores carros, limpios y con aire acondicionado. Es mucho más fácil usar una aplicación que salir a la calle a buscar taxi”, dijo a The Associated Press, Estela Casillo, una joven universitaria. Pero también están los que consideran que les afecta: “Este día solo hice un viaje, mis ingresos han bajado. Yo pago impuestos y ellos no, no es justo”, manifestó Adolfo Salas, un hombre de 48 años que maneja un taxi desde que perdió su trabajo en la empresa privada.