ATENAS (AP) — Los funerales de las víctimas de los incendios forestales en Grecia comenzaron el sábado con el entierro de un anciano sacerdote que buscó refugio en las aguas frente al balneario marítimo de Mati y se ahogó.

En tanto, el ministro de Orden Público siguió defendiendo la respuesta de las autoridades al incendio iniciado el lunes que costó la vida a al menos 86 personas, señalando que no había manera de evacuar a tanta gente en el breve lapso en que las llamas se extendieron hasta la orilla del mar.

Cientos asistieron al funeral del padre Spyridon Papapostolou en su parroquia de Halandri, un suburbio del norte de la capital.

Papapostolou, su esposa y su hija buscaron refugio en las aguas junto con muchas otras personas. Pero el clérigo de 83 años se desmayó y se ahogó. Su esposa y su hija sobrevivieron.

Por otra parte, se identificaron los cuerpos de dos mellizas cuyo padre creía que habían sobrevivido, dijo el investigador privado George Tsoukalis a the Associated Press.

Tsoukalis dijo que Sophia y Vasiliki Philipopoulos, de nueve años, fueron halladas en brazos de sus abuelos, que también perecieron.

El juez de instrucción Nikolaos Kalogrias dijo a la AP que continúa la identificación de los cadáveres. Las autoridades no han dado una cifra exacta de los desaparecidos.

El ministro de Orden Público, Nikos Toskas, dijo a la emisora estatal ERT que era imposible evacuar los 15.000 vecinos de la zona afectada en los 90 minutos que duró el incendio.

Los bomberos hicieron todo lo posible para salvar la mayor cantidad de vidas, pero los errores de planificación urbana acumulados a lo largo de 60 años en la zona crearon condiciones que dificultaron la labor de los socorristas, añadió.

Más de la mitad de los edificios en la zona de Mati, 30 kilómetros al este de Atenas, fueron construidos sin permisos, y las playas estaban cercadas, lo que impedía a la gente que huía de las llamas llegar al agua, dijo Toskas.