SAN SALVADOR (AP) — Con pasamontañas en el rostro, un grupo de policías marchó el viernes por las principales calles de San Salvador para exigir la renuncia de las autoridades de Seguridad Pública y que se tomen medidas urgentes con el fin de evitar que los grupos criminales los sigan matando cuando están de licencia.

Marvin Reyes, uno de los líderes del Movimiento de Trabajadores de la Policía Nacional Civil (PNC), dijo que decidieron salir a las calles para exigir que se respeten los derechos de sus compañeros.

“Estamos cansados de que nos vean como números reemplazables. Aquí mueren policías y no les importan, van a los entierros a llorar lágrimas de cocodrilo, a las familias les entregan una bandera y quedan olvidadas”, afirmó.

Los policías exigieron a gritos la renuncia del director de la PNC, comisionado Howard Cotto, y del ministro de Justicia y Seguridad Pública, comisionado Mauricio Ramírez Landaverde, de los que dijeron son “incapaces” porque no han podido controlar el alza en los homicidios de habitantes, policías, soldados y custodios de las cárceles y sus familiares.

Cargaron un ataúd negro cubierto con la bandera de El Salvador como símbolo del dolor y luto por el asesinato de sus compañeros.

En lo que va del año, las pandillas han asesinado a 39 policías, a 21 soldados y a tres custodios de las cárceles, la mayoría cuando se encontraban de licencia. Las autoridades sostienen que estos grupos criminales lo que buscan es presionar al gobierno para conseguir concesiones, en especial para sus cabecillas presos en una cárcel de máxima seguridad.

Joaquín Peñate, otro de los dirigentes del movimiento de policías, explicó que en la marcha y concentración solo participaron sus compañeros que tenían licencia, y denunció que los jefes de la corporación intentaron boicotear la actividad.

Los hombres y mujeres manifestantes intentaron llegar hasta el cuartel central de la institución, pero un pelotón de la Unidad de Mantenimiento del Orden les cerró el paso. No se reportaron disturbios.

El salario de un policía del nivel básico es de 424 dólares mensuales, y exigen se aumente a 1.000 dólares.

La policía salvadoreña cuenta con 36.000 miembros, los cuales reciben apoyo de 13.000 soldados en sus labores de seguridad pública.

En El Salvador, las maras o pandillas están integradas por más de 67.000 jóvenes y adultos. Se encuentran en barrios y comunidades populosas, y según las autoridades están involucradas en el narcotráfico, la extorsión y el crimen organizado.