CHITILA, Rumanía (AP) — Rumanía registra 200 nuevos casos de sarampión por semana, dentro de un brote que ha matado a decenas de bebés y niños en el país.

Los médicos señalan que el repunte de la enfermedad se ve impulsado por la baja tasa de vacunación. Algunas celebridades han hecho campañas en los medios hablando de riesgos de la inmunización, aunque supersticiones sobre que el jugo de col o no limpiar la casa mantienen la enfermedad a raya también han exasperado a los doctores.

Algunos médicos denuncian que no tienen suficientes existencias de vacunas.

La enfermedad, muy contagiosa, se extiende más deprisa porque millones de rumanos trabajan en el extranjero y se ven expuestos a diferentes cepas del virus antes de regresar a casa, explicó esta semana a The Associated Press Alexandru Rafila, responsable de un laboratorio del Instituto Nacional Matei Bals de Enfermedades Infecciosas en Bucarest.

La enfermedad apareció en un principio en una comunidad romaní en el noroeste del país en 2016. La cepa de la enfermedad era nueva en Rumanía, pero habitual en Italia, explicó el experto.

Unas 13.700 personas en Rumanía han contraído sarampión desde el inicio de la epidemia en 2016 y 55 personas han muerto, de las que solo una había sido inmunizada, según el Centro Nacional de Supervisión y Control de Enfermedades Contagiosas.

La Organización Mundial de la Salud recomienda un nivel de vacunación del 95%. Rumanía tiene una de las tasas más bajas de Europa, inferior al 84%.

Los casos de sarampión se triplicaron el año pasado en todo el continente, según el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades, con Rumanía, Ucrania e Italia como los más afectados.

Los médicos como Rafila también luchan contra celebridades como Olivia Steer, famosa por sus apariciones televisivas y que ha hablado públicamente contra las vacunas.

“Por desgracia hay un interés en cualquier cosa sensacionalista”, comentó Rafila. “La gente opuesta a las vacunas se ve promocionada (en los medios) de una forma que es, digamos, poco ética”.

Steer declinó hacer comentarios sobre el tema a AP.

La investigación publicada hace 20 años que vinculaba la vacuna con el autismo ha sido desacreditada, pero el temor ha hecho que algunas personas recelen, dijeron varios médicos rumanos a AP.

En Chitila, una pequeña localidad al norte de Bucarest, la pediatra Daniela Stefanescu vacunaba esta semana a varios bebés contra el sarampión y otras enfermedades. La vacuna protege contra el sarampión, las paperas y el sarampión alemán, y se administra a los niños de un año con una dosis de recuerdo unos pocos años más tarde.

Stefanescu dijo que el gran número de muertes derivadas del sarampión hizo que algunas personas que antes eran escépticas sobre la vacuna reconsiderasen su posición. “Algunos dijeron, ‘déjeme pensarlo. Quizá me la ponga’”.

Stefania Pena, de 28 años, llevó a su hijo de un año a vacunar, aunque tenía dudas.

“Leí que habían muerto niños de sarampión y me asusté”, comentó.