ROMA (AP) — “Misión cumplida”, leía el titular del viernes de la Gazzetta dello Sport.

Y en cierto sentido resume perfectamente el sentimiento de Napoli después de su revés por 3-1 ante Leipzig en el partido de ida de su serie por los 16vos de final de la Liga Europa.

Se trata de una eliminatoria que el líder de la Serie A italiana no tiene ningún interés en ganar.

Con buenas posibilidades de conquistar su primer título del fútbol italiano en casi tres décadas, Napoli ha dejado claro que prefiere ser eliminado de la competencia europea de segunda línea para dedicar todos sus recursos a la lucha por el campeonato de la Serie A.

“Este plantel todavía tiene que madurar, porque no puede competir en todas las competencias con el mismo espíritu”, dijo el técnico Maurizio Sarri después del partido del jueves. “Me di cuenta desde el principio de la temporada y ahora quedó confirmado”.

“Cuando no estamos metidos del todo, entonces somos un plantel del montó. Sólo espero que esta derrota no tenga repercusiones en el ánimo”, agregó. “Sin duda que el objetivo principal es la liga, pero en Europa tenemos que entender que hay que estar en cierto nivel para no ser avergonzado”.

Napoli permitió 21 remates al arco contra Leipzig, el equipo que marcha segundo en la Bundesliga.

El equipo del sur de Italia tiene un punto de ventaja sobre la Juventus en la cima de la Serie A.

La Juve también tuvo un resultado decepcionante en su competencia europea, al empatar 2-2 con Tottenham en el partido de ida de su serie por los octavos de final de la Liga de Campeones.

Napoli ha perdido solo un partido esta temporada en la Serie A, pero tiene cinco derrotas y apenas cuatro victorias en las competencias europeas.

Napoli disputa los 16vos de final de la Liga Europa después de terminar tercero en su grupo en la Champions.

“En Italia somos competitivos, y podemos hacer cosas increíbles”, dijo el mediocampista Marek Hamsik. “Tenemos que poder hacer lo mismo en la Liga de Campeones y la Liga Europa”.

Sin embargo, las intenciones de Sarri quedaron claras cuando cambió la mitad de su alineación para enfrentar a Leipzig.

Dries Mertens, entre algodones por un esguince de tobillo, no jugó del todo, mientras que Lorenzo Insigne empezó en la banca y entró en el segundo tiempo. El zaguero Raúl Albiol tampoco jugó.

“La Liga Europa es una locura”, dijo Sarri en la víspera del partido. “Jugamos el jueves a las 9 p.m., luego volvemos a la cancha 60 horas después (para el partido del domingo contra Spal”.

“Es absurdo”, agregó. “Y la liga (italiana) no nos está ayudando”.