FILADELFIA (AP) — El primer desfile en Filadelfia por la conquista de un Super Bowl resultó catártica el jueves para cientos de miles de fanáticos de los Eagles, extasiados de alegría tras décadas sin un título y encantados por la atención del país hacia un equipo que muy pocos fuera de la ciudad creyeron podría coronarse campeón.

Hinchas con prendas y artículos del color verde de los Eagles esperaron en filas a su equipo, que pasó por la calle Broad en autobuses de dos niveles con el techo descubierto. Juntándose el uno al otro para protegerse de vientos gélidos, algunos seguidores que llegaron desde Nueva Jersey caminando casi cuatro kilómetros por el puente Benjamin Franklin solo para entrar a la ciudad.

Todo culminó con una concentración en las célebres escalinatas de “Rocky”. Los Eagles desfilaron en un buses descapotados hasta el museo de arte que Sylvester Stallone hizo famoso para un festejo que debió esperar 60 años.

"Nos poníamos a pensar si es que algún día viviríamos para ver a los Eagles ganar el Super Bowl, y quizás no volvamos a ver esto", dijo John Thompson, de 56 años, de Downingtown. "Por eso es que hoy estamos aquí".

Los jugadores se contagiaron del espíritu de júbilo. El centro Jason Kelce caminó por la ruta de la celebración vestido con un traje en homenaje al desfile anual de Filadelfia en el Día de Año Nuevo - saludando a los hinchas con la mano y dirigiéndolos para corear con palabras vulgares, lo cual fue transmitido en vivo por televisión. El defensive end Chris Long vistió un abrigo largo de piel sintética encima de una camiseta de Allen Iverson, una leyenda de los 76ers de Filadelfia de la NBA.

El entrenador Doug Pederson cargó el trofeo Lombardi mientras la gente vitoreaba, mientras el dueño del equipo Jeffrey Lurie sostuvo un cartel que decía, "GRACIAS HINCHAS", flanqueado por los tres quarterbacks: El Jugador Más Valioso del Super Bowl Nick Foles, el titular lesionado Carson Wentz y el tercer suplente Nate Sudfeld.

El desfile corona una semana de festejos para Filadelfia, cuyo equipo derrotó el domingo por 41-33 a los Patriots de Nueva Inglaterra en el Super Bowl. Dirigidos por el quarterback suplente Foles y Pederson, los Eagles ganaron este título por primera vez en casi 60 años.

Las escuelas, museos, cortes, oficinas públicas e incluso el Zoológico de Filadelfia estuvieron cerrados por la celebración del equipo que no era el favorito y que muchas personas fuera de Filadelfia pensaban que no iba a derrotar a los poderosos Patriots, dirigidos por el estelar quarterback Tom Brady y el entrenador Bill Belichick.

Los Eagles eran el único equipo de su división sin un título del Super Bowl, algo que marcó a Filadelfia con un complejo de inferioridad y que convirtió a los fanáticos de los Eagles como foco de bromas por los seguidores de los equipos rivales, en particular los Cowboys de Dallas y los Giants de Nueva York.

“Este campeonato del Super Bowl es para ustedes”, dijo el dueño de los Eagles Jeffrey Lurie, dirigiéndose a la multitud. “Ustedes son los fanáticos más apasionados y que más se lo merecían en el planeta. No hubiéramos podido lograrlo sin ustedes”.

“Al fin lo conseguimos”, añadió Foles. “¡Somos campeones del Super Bowl!".

Craig Moyer, amigo de Thompson y también residente de Downingtown, dijo que fue al desfile en honor de su difunta madre, quien toda su vida fue hincha de los Eagles.

"Mi madre fue de las regiones de carbón. Ella murió a los 91 años", dijo Moyer, de 66 años. "Ella fue una seguidora de los Eagles que solía hablarme sobre viejos partidos de campeonato. Así que esto va por ella. Estamos aquí por ella".

Los organizadores hicieron preparativos para hasta dos millones de personas. No hubo cálculos oficiales sobre el desfile.