MANILA, Filipinas (AP) — El presidente filipino amenazó el jueves con prohibir totalmente el envío de trabajadores a Kuwait debido a los abusos sexuales que han llevado a algunas mujeres filipinas a suicidarse.

Rodrigo Duterte quiere que funcionarios filipinos conversen con sus colegas en Kuwait y les digan que los abusos son inaceptables. Advirtió que Filipinas podría prohibir a los filipinos trabajar allí a menos que terminen los abusos.

"No quiero una pelea con Kuwait. Respeto a sus líderes, pero tienen que hacer algo al respecto porque muchos filipinos se suicidarán", dijo Duterte en un discurso pronunciado durante la inauguración en Manila de un banco para filipinos en el extranjero.

"Hemos perdido unas cuatro mujeres filipinas en los últimos meses. Siempre ocurre en Kuwait", dijo Duterte, sin dar detalles.

Luego de analizar el problema recientemente con el ministro de Asuntos Exteriores filipino, Alan Peter Cayetano, Duterte dijo: "Mi consejo es que hablemos con ellos, les digamos la verdad y les digamos que esto ya no es aceptable. O imponemos una prohibición total o podemos corregir esto".

Más de 250.000 filipinos trabajan en la nación árabe. Filipinas es un importante exportador de mano de obra y alrededor de una décima parte de los más de 100 millones de filipinos trabajan en el extranjero. Las remesas que envían a sus hogares en Filipinas han reforzado la economía nacional durante décadas.

Los trabajadores sufren abusos, incluso violaciones, en algunos países para poder enviar dinero a sus países o mantener a sus hijos en la escuela. Con sus padres trabajando en el extranjero, algunos niños terminan siendo abusados sexualmente o se vuelven drogadictos, dijo Duterte, ilustrando su ira contra los narcotraficantes.

Desde que Duterte llegó al poder en 2016, miles de sospechosos, en su mayoría pobres, han sido asesinados bajo su brutal campaña contra las drogas, que ha alarmado a gobiernos occidentales y a grupos de derechos humanos.