BUENOS AIRES (AP) — La sintonía política entre los gobiernos de Mauricio Macri y Donald Trump al parecer no se refleja en el plano comercial.

Estados Unidos ratificó este jueves las trabas a la importación de biodiesel argentino, decisión que Argentina consideró lamentable y advirtió que podría recurrir a la Organización Mundial de Comercio (OMC) para resolver la disputa.

La Secretaría de Comercio de Estados Unidos anunció la aplicación de un arancel a las importaciones de biodiésel argentino con tasas del 71,45 al 72,28 por ciento. Adujo que los productores argentinos son beneficiados con "subvenciones injustas", ya que no se le cobra derechos de exportación a la soja --materia prima de este combustible--.

Para otros fines, la tasa sobre la oleaginosa es de 27 por ciento.

Durante los últimos meses, Argentina mantuvo arduas negociaciones para evitar esta decisión, que se anunció un día después de la visita de Macri a Nueva York para atraer inversiones. Durante su estadía, el mandatario destacó la sintonía con la administración Trump en política internacional aunque reconoció discrepancias en comercio.

"Lamentablemente, estos esfuerzos se vieron frustrados frente a la falta de voluntad de llegar a un acuerdo por parte de la industria estadounidense, que se colocó en una postura que resultó inaceptable, amparada por derechos preliminares injustificadamente elevados", dijo la cancillería argentina en un comunicado tras conocerse la decisión sobre el biodiésel.

La cartera diplomática insistió en que Argentina "no subsidia en forma alguna la producción o exportación de biodiésel. Los derechos de exportación aplicados al poroto de soja no constituyen de ninguna manera un subsidio en términos de las normas de comercio internacional".

El país sudamericano adelantó que se reserva el derecho de recurrir al mecanismo de solución de diferencias de la OMC.

Argentina vendió en 2016 biodiésel a Estados Unidos por 1.200 millones de dólares.