RÍO DE JANEIRO (AP) — Dos policías militares brasileños fueron arrestados en conexión con una turista española que murió baleada cuando visitaba una de las favelas más grandes de Río de Janeiro, se informó el martes.

María Esperanza Jiménez Ruiz fue baleada en el cuello el lunes cuando el vehículo en que viajaba ignoró un puesto de control vial en la favela Rocinha. La mujer, de 67 años de edad, fue llevada al hospital pero murió de sus heridas.

La policía insiste en que dio la orden de alto y que el auto siguió rodando, y que no podían ver quién estaba en su interior porque el vehículo tenía las ventanas oscurecidas, dijo el inspector policial Fabio Cardoso. El chofer dice que nunca vio el puesto de control y nunca escuchó una orden de alto.

“Quiero que quede bien claro que si un automóvil no obedece una orden de alto, eso no justifica que se le dispare”, dijo Cardoso el martes en conferencia de prensa.

Anunció que el teniente policial Davi dos Santos Ribeiro fue el autor del tiro fatal y que fue arrestado la tarde del lunes, por sospecha de homicidio. Añadió que fue detenido otro oficial cuyo nombre no ha sido difundido y que disparó al aire. Seis armas de fuego fueron confiscadas.

La muerte es otro ejemplo de la creciente violencia en Río de Janeiro un año después de haber sido anfitriona de las olimpiadas de verano. El hecho seguramente incrementará las denuncias contra la policía militar, acusada de disparar injustificadamente, y contra las agencias de turismo que tienden a llevar a turistas a zonas peligrosas.

Jiménez Ruiz, originaria de El Puerto de Santa María, fue junto con su hermano, su cuñada y su guía turístico a la favela Rocinha, donde se han lanzado varios operativos militares recientemente. El suceso ocurrió cuando todos ya estaban saliendo del lugar, dijo Cardoso.

En semanas recientes Rocinha ha sido escenario de cruentas batallas entre policías y narcotraficantes que se están pugnando el control de la zona.

Desde hace años, las visitas a las favelas son algo común. Muchas de esas áreas contienen obras culturales y arquitectónicas, además de escuelas de samba, música y arte. Sin embargo, debido a la reciente crisis económica y el aumento de la violencia, las visitas a las favelas se han hecho menos frecuentes.

Las autoridades dicen que investigarán por qué una compañía turística llevó a gente a “una zona de conflicto”, e incluso consideran presentar cargos contra la compañía.

Valeria Aragao, inspectora de la policía turística, dijo que es posible que los turistas pensaran que la nutrida presencia policial en Rocinha significaba que era un lugar seguro, cuando la realidad era todo lo contrario.