TOKIO (AP) — Cientos de agentes buscaban el jueves a un ladrón que huyó de prisión y se cree está en una pequeña isla de Japón donde abundan los escondites: un millar de viviendas abandonadas por una población que envejece y disminuye.

Tatsuma Hirao, de 27 años, está prófugo desde el domingo, cuando huyó de una cárcel de baja seguridad en la prefectura de Ehime donde purgaba una condena de cinco años y medio por robo.

La policía sospecha que robó un auto, recorrió 70 kilómetros por puentes y rutas que conectan varias islas cerca de Ehime y bajó en la isla de Mukaishima, cerca de Hiroshima, que tiene unos 16.000 habitantes.

La televisión mostró escenas de la policía al visitar casa por casa y registrar las viviendas abandonadas. Los retenes provocaron inusuales embotellamientos en una isla habitualmente serena.

Desde su fuga se han detectado varios robos y la aparición de las huellas digitales de Hirao en distintos lugares. El auto aparentemente utilizado para la fuga apareció en la isla.

La policía, provista de drones y perros, difundió la foto de Hirao y exhortó a la gente a mantener cerradas sus casas y autos.

Hirao fue arrestado en 2013 tras robar varias peluquerías en Fukuoka y otras ciudades de la isla sureña de Kiushu, según informes locales. No estaba claro por qué se concentraba en esa clase de comercios.

La tasa de delincuencia en Japón es relativamente baja y las fugas de las cárceles son raras.