NUEVA YORK (AP) — Un hombre de Nueva Jersey fue condenado el lunes por colocar dos bombas fabricadas con ollas de presión en las calles de la ciudad de Nueva York, entre ellas una que hirió a 30 personas con una lluvia de metralla cuando estalló el año pasado en un barrio concurrido.

El fallo en Manhattan contra Ahmad Khan Rahimi, de 29 años, nacido en Afganistán y residente de la ciudad de Elizabeth, Nueva Jersey, se produjo luego de un juicio que duró dos semanas. Los cargos incluyeron el haber utilizado un arma de destrucción masiva y atacar con bombas un lugar público. Conllevan a un castigo máximo de cadena perpetua.

Los fiscales afirmaron que Rahimi se consideraba como un "soldado en una Guerra Santa contra los estadounidenses" y que se inspiró en el grupo Estado Islámico y en Al Qaeda para realizar los ataques del año pasado en Nueva York y en Nueva Jersey.

Rahimi, vistiendo una camisa azul arrugada y pantalones beige y se colocó frente al jurado mientras era declarado culpable por los ocho cargos en su contra. La defensa anunció que apelará el fallo. La sentencia fue programada para el 18 de enero.

"El veredicto de hoy es una victoria para la ciudad de Nueva York, una victoria para Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo y una victoria para todos los que creemos en la razón de la justicia", dijo Joon H. Kim, fiscal interino del distrito sur de Nueva York.

En el argumento final del juicio, la asistente del fiscal Emil Bove describió la inusualmente gran cantidad de pruebas en contra de Rahimi. Se encontraron sus huellas dactilares y ADN en las bombas de los ataques del 17 de septiembre de 2016.

Decenas de videos monitorearon sus pasos a medida que arrastraba las bombas a través de las calles de Manhattan y también se grabó la explosión en la calle 23 en el vecindario de Chelsea, donde 30 personas resultaron heridas. La segunda bomba no explotó.