Los fumadores que usan cigarrillos electrónicos tienen más probabilidad de dejar de fumar que aquellos que no los utilizan, de acuerdo con un nuevo estudio.

Los parches de nicotina, las gomas de mascar y medicamentos son ya reconocidos por ayudar a dejar de fumar, pero no existe consenso sobre los vaporizadores.

La nueva investigación, difundida el miércoles en la versión digital la revista médica BMJ, encontró que los cigarros electrónicos juegan un rol importante en ayudar a la gente a dejar de fumar.

“Está absolutamente claro que los cigarros electrónicos ayudan a los fumadores a remplazar los cigarros” tradicionales, dijo Peter Hajek, director de la unidad de investigación de salud y estilo de vida de la Universidad Queen Mary de Londres, que no participó en el estudio.

Los cigarillos electrónicos han estado a la venta en Estados Unidos desde 2007. La mayoría de ellos vaporiza una solución líquida con nicotina y son promovidos como menos dañinos dado que no contienen todos los químicos, alquitrán y olor de los cigarrillos tradicionales.

La investigación, patrocinada por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, analizó y comparó datos recolectados por la oficina del Censo de 2001 al 2015, que incluye el número de adultos usuarios de cigarrillos electrónicos, según las más recientes encuestas.

Cerca de dos terceras partes de los usuarios de cigarillos electrónicos trataron de dejar de fumar, comparado con el 40% de los no usuarios, según el estudio.

Los usuarios de los dispositivos electrónicos fueron más exitosos en dejar el tabaco por al menos tres meses. El 8% de ellos dejó de fumar, comparado con el 5% de los fumadores de cigarros tradicionales.

La tasa de personas que deja de fumar en Estados Unidos permaneció estática en alrededor del 4,5% por años. Pero se elevó al 5,6% en el periodo 2014-2015, equivalente a 350.000 personas. La cifra es la más alta de los últimos 15 años.

Además de que las campañas en contra del tabaquismo pueden haber ayudado, el estudio mostró que los cigarrillos electrónicos jugaron un rol importante, dijo el director de la investigación difundida el miércoles Shu-Hong Zhu, de la Universidad de California, en San Diego.

Algunos sectores advierten que los posibles efectos secundarios a largo plazo de los cigarrillos electrónicos son aún desconocidos.

“Simplemente no sabemos si cambiar a los cigarrillos electrónicos es los suficientemente bueno para reducir el daño”, dijo Aruni Bhatnagar, director de la Asociación Americana del Corazón, Investigación del Tabaco y Centro de Adicción.

Los últimos resultados sugieren fuertemente que menos regulaciones sobre los cigarros electrónicos podría mejorar la salud de la población, dijo Chris Bullen, autor del editorial que acompaña a la investigación.

“Si cada fumador cambia completamente al uso de los cigarros electrónicos, podría haber un dramático y casi inmediato beneficio en la salud pública”, dijo Bullen en un correo electrónico.

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El periodista de salud de The Associated Press Mike Stobbe contribuyó para este reporte desde Nueva York.