LONDRES (AP) — Un escándalo político de acoso sexual en Gran Bretaña que le ha costado el puesto a un ministro del gobierno parecía seguir creciendo el jueves, después de que una destacada legisladora advirtiera que la clase política debe hacer limpieza para acabar con las malas prácticas.

La primera ministra, la conservadora Theresa May, se vio obligada a sustituir al exsecretario de Defensa Michael Fallon, que renunció el miércoles por la noche diciendo que su comportamiento pasado “podría haber quedado por debajo de los altos estándares” esperados.

May ascendió a Gavin Williamson, líder de los conservadores en el Parlamento, para el puesto en Defensa.

Fallon se disculpó después de que un periódico publicara que había tocado varias veces la rodilla de una periodista durante un acto en 2002. Los reportes sugirieron que podrían aparecer más acusaciones contra Fallon. Aunque el exsecretario no dio detalles en su comunicado de renuncia, dijo que un comportamiento que se consideraba aceptable hace 10 o 15 años no lo era ahora.

May también ha ordenado una investigación sobre las acusaciones de que otro ministro, Damian Green, hizo acercamientos inapropiados a una activista conservadora. Entre tanto, el opositor Partido Laborista investigaba las acusaciones de una joven activista sobre que el partido la disuadió de reportar que había sufrido una violación en una conferencia laborista en 2011, cuando tenía 19 años.

La primera ministra ha convocado a líderes del partido a una reunión la semana próxima para tratar cómo gestionar el problema.

Las acusaciones de acoso sexual contra políticos británicos han ido creciendo desde que el escándalo en torno al magnate cinematográfico Harvey Weinstein dio ánimos a muchas personas en diferentes sectores para denunciar comportamiento inapropiado de personas poderosas que controlaban sus futuras perspectivas laborales.

En una referencia a los míticos trabajos de Hércules, la líder de los Conservadores Escoceses, Ruth Davidson, dijo el miércoles por la noche que harían falta “unas palas bastante grandes del establo de Augías” para limpiar la clase política.

Davidson dijo que solo porque Gran Bretaña tenga una mujer como primera ministra y varias mujeres como líderes de partidos “no significa que el sexismo y la misoginia hayan renunciado de algún modo al basurero de la historia cuando se trata de la política”.

“La limpieza que va a llegar tiene que ocurrir y no podemos volver jamás a donde estábamos antes”, añadió.