BEIRUT (AP) — El dominante partido kurdo _que es respaldado por Estados Unidos y controla grandes franjas de territorio rico en petróleo en el noreste de Siria_ está preparado para mantener conversaciones con el gobierno de Damasco sobre el futuro de la zona, aseguró el miércoles un alto funcionario kurdo.

La propuesta fue hecha un día después de que los gobiernos turco y estadounidense acordaran una "hoja de ruta" para resolver una disputa sobre la ciudad norteña siria de Manbij, controlada por los combatientes kurdos apoyados por Estados Unidos, los principales aliados de Washington en Siria.

"El objetivo sería... desarrollar una solución entre los sirios y cerrar la puerta a los conflictos y las guerras", aseguró el alto funcionario kurdo, Aldar Khalil.

Otro funcionario kurdo indicó que podría haber llegado el momento de dialogar con el gobierno sirio, que hasta ahora se ha opuesto al acuerdo entre Turquía y Estados Unidos sobre Manbij. Una ronda anterior de conversaciones entre los kurdos sirios y Damasco, patrocinada por Rusia, no dio resultados.

"Buscamos... una visión que ponga fin a la guerra", dijo Ilham Ahmed, quien copreside el Consejo Democrático Sirio, apoyado por Estados Unidos. "Queremos asegurar nuestro proyecto (de autoadministración) y a los estadounidenses también les preocupa eso".

Damasco no tuvo una respuesta de momento a los comentarios del funcionario kurdo.

El gobierno del presidente sirio, Bashar Assad, ha oscilado entre acercarse a los kurdos o arremeter contra ellos por colaborar con el gobierno estadounidense. El año pasado, el ministro de Asuntos Exteriores sirio dijo que la autoadministración de los kurdos es "negociable". Damasco también ha criticado duramente una ofensiva respaldada por Turquía contra un enclave kurdo sirio en el noroeste de Siria y ha dejado abiertos los caminos para que llegue ayuda al enclave kurdo o para que la gente pueda salir de él.

Mientras tanto, el gobierno turco ha estado presionando a Washington para que saque a los milicianos sirios kurdos de la ciudad de Manbij y del otro lado del río Éufrates hacia su orilla oriental. Ankara ve a la milicia siria kurda y a su cuerpo político como una extensión de sus propios insurgentes, a quienes considera terroristas.