SAO PAULO (AP) — El exseleccionador de Brasil, Luiz Felipe Scolari, negó el viernes que le molesten las críticas, al regresar a su país para dirigir a Palmeiras.

Pese a guiar a la selección brasileña a la coronación en el Mundial de 2002, “Felipao” es considerado todavía por muchos como el principal responsable por la humillante derrota de 7-1 que Brasil sufrió como anfitrión ante Alemania en las semifinales de la Copa del Mundo de 2014.

“Un 7-1, un 0-0 o un 5-5 no me molesta de modo alguno”, sentenció Scolari el viernes, en una conferencia de prensa. “La última vez que Brasil ganó el Mundial fue en 2002, y yo estaba con aquel equipo. El último que fue derrotado en el Mundial no fui yo. Eso quedó atrás”.

Tite, primero amigo y después rival de Scolari, fue el técnico de Brasil durante el Mundial en Rusia, donde la Verdeamarela quedó eliminada en cuartos de final ante Bélgica.

Se preguntó al entrenador de 69 años si piensa todavía en aquella semifinal de 2014.

“Quedó atrás, eso terminó”, respondió. “Yo no perdí solo en 2014. No gané solo en 2002. Todos ganamos y todos perdimos. La vida sigue. ¿Quién de nosotros no tiene un día malo, que cambia la forma en que uno piensa sobre la vida?”.

Tras el 7-1, Scolari pasó unos meses en Gremio y luego se marchó de Brasil, bajo la promesa de no volver pronto. El año pasado, reiteró esa promesa en varias entrevistas.

Pese a su emoción por volver a casa, Scolari no pudo dejar de abordar el tema de 2014.

“Un resultado negativo no anula 99 positivos”, insistió. “La vida me muestra que puedo tener un mal resultado y fortalecerme para hacer mi trabajo”.

El técnico comentó que había recibido ofertas de otras selecciones, pero prefirió comenzar una tercera estadía en Palmeiras, el club de Sao Paulo al que ha dirigido durante más de 400 partidos.

El empleo anterior de Scolari terminó en 2017, con el Guangzhou Evergrande de China, en el que ganó siete trofeos.

Su contrato con el Palmeiras está vigente hasta 2020. Reemplaza a Roger Machado, destituido tras una derrota por 1-0 ante Fluminense en la 15ta fecha del campeonato brasileño.

Pese a realizar inversiones cuantiosas, Palmeiras es sexto del campeonato, luego de 16 fechas. Se ubica ocho puntos detrás del líder Flamengo.