SITTWE, Myanmar (AP) — Cientos de budistas de línea dura protestaron el domingo para exigir al gobierno de Myanmar que se abstenga de repatriar a los casi 600.000 musulmanes de la minoría rohingya, quienes han huido a Bangladesh desde finales de agosto para escapar de la violencia en el estado de Rakhine, en Myanmar.

La protesta se realizó en Sittwe, la capital estatal, donde vivían muchos rohingya antes de que un brote de violencia intercomunitaria en 2012 los obligara a huir de sus hogares.

Aung Htay, un organizador de protestas, dijo que cualquier ciudadano será bienvenido en el estado. "Pero si estas personas no tienen derecho a ser ciudadanos... nunca se implementará el plan del gobierno de una zona libre de conflictos", agregó.

Myanmar no reconoce a los rohingya como grupo étnico, sino que insiste en que son inmigrantes procedentes de Bangladesh que viven ilegalmente en el país. Los rohingya fueron excluidos de los 135 grupos étnicos oficiales del país y se les ha negado la ciudadanía.

Más de 580.000 musulmanes rohingya del norte de Rakhine han huido a Bangladesh desde el 25 de agosto, cuando las fuerzas de seguridad de Myanmar iniciaron una campaña de tierra arrasada contra las aldeas de los rohingya.

El gobierno de Myanmar ha dicho que solo estaba respondiendo a los ataques de los insurgentes musulmanes, pero Naciones Unidas y otros han dicho que la respuesta fue desproporcionada.

El gobierno de Aung San Suu Kyi, líder de facto de Myanmar, dijo a principios de mes que estaba dispuesto a recibir a los refugiados rohingya que huyeron al sureste de Bangladesh. El gobierno acordó formar un grupo de trabajo conjunto para iniciar el proceso de repatriación.

El domingo, los manifestantes _entre ellos algunos monjes budistas_ exigieron que el gobierno no repatrie a los refugiados.

"Los organizadores de la protesta solicitaron permiso para que mil personas participaran en la protesta, pero solo se presentaron unos cuantos centenares", afirmó Soe Tint Swe, un funcionario local.