MIAMI (AP) — Nacho, J. Alvarez y más de una decena de artistas latinoamericanos ofrecerán un concierto benéfico en Miami para ayudar con alimentos a más de un millar de niños pobres en Venezuela.

El concierto “VZLA SUEÑA” será el sábado 2 de septiembre en el Watsco Center de la Universidad de Miami y durará unas cinco horas.

“La única y principal razón es lograr alimentar a 1.500 niños que han dejado de ir a la escuela porque no tienen desayuno o almuerzo”, expresó Eithan Fincheltub, presidente de la fundación Un Par Por Un Sueño, que organiza el concierto.

“Venezuela no está sola y junto a nuestros hermanos latinoamericanos vamos a salir adelante por el futuro del país”, dijo el joven de 18 años radicado en Miami, pero cuya familia se encuentra en Caracas.

El abanico de artistas que subirán al escenario incluye también a Feid, Víctor Muñoz, Sixto Rein, Chucho Flash, Lenny Tavarez, Mike Bahía, Pasabordo, Kid G, Sharlene, Periko & Jessi León, Alkilados, Osmani García y Tomas THE Latin Boy, entre otros.

Durante meses Venezuela ha sido foco de la atención internacional debido a la crisis económica y política durante el gobierno del presidente Nicolás Maduro, acusado por la oposición y decenas de gobiernos extranjeros de intentar hacerse de un poder ilimitado.

En 2016 el producto bruto interno se contrajo 18%, el desempleo superó el 21% y la inflación alcanzó uno de los niveles más alto del mundo: 650% entre junio de 2016 y julio de 2017, de acuerdo con la organización Torino Capital, con sede en Nueva York.

El desabastecimiento de alimentos y medicamentos y la inseguridad aparecen entre las mayores preocupaciones de los venezolanos, y varias organizaciones del exilio venezolano en Miami envían ayuda humanitaria a sus compatriotas en Venezuela.

En el sur de la Florida viven cerca de 100.000 venezolanos, de acuerdo con información de la oficina del censo de 2015.

Fincheltub, que hace un mes se mudó a Miami para estudiar administración de empresas, dijo que con lo recaudado comprarán alimentos y medicinas para mandarlo a unas 105 escuelas del vecindario Petare, uno de los más pobres de Caracas.

“Vamos a tener la manera de hacerlo llegar. No lo hacemos más público porque en Venezuela no quieren recibir donaciones”, dijo al ser interrogado sobre cómo harán los envíos.

El ingreso de donaciones a Venezuela requiere de ciertas artimañas y muchos de los grupos se niegan a revelar cómo hacen, por temor a que el gobierno de Maduro los descubra y trunque sus esfuerzos.

Hasta el martes se habían vendido poco más de la mitad de las 8.000 entradas al concierto.

Con un boleto de 24 dólares se apadrina a un niño por un mes mientras que con una entrada de 175 dólares se lo apadrina por un año, explicó Fincheltub, cuya fundación ha entregado más de 6.500 pares de zapatos a niños carenciados en 180 escuelas de Venezuela.