MIAMI (AP) — Fernando "Ferdie" Pacheco, quien saltó a la fama como médico de Muhammad Ali a un lado de los cuadriláteros, ha fallecido. Tenía 89 años.

La hija de Pacheco, Tona Louise, dijo a The Associated Press que el médico falleció el jueves por la mañana en su casa de Miami, tras una prolongada enfermedad.

Pacheco nació en el barrio Ybor City de Tampa, habitado mayoritariamente por inmigrantes. Era de ascendencia española y cubana, hablaba inglés y español, y comenzó a ejercer su profesión en Miami, tras graduarse de la universidad de esa ciudad.

En 1960, conoció a Cassius Clay, quien se convertiría después en Muhammad Ali. En aquel año, el boxeador comenzó a entrenarse con Angelo Dundee en el gimnasio de la 5ta Calle en Miami Beach.

Pacheco trabajó como médico en la esquina de Ali de 1962 a 1977, un periodo en que el púgil ganó tres peleas por el título mundial. El médico había contado que dejó ese empleo tras sugerirle a Ali que se retirara por haber sufrido lesiones graves.

Sin embargo, Ali disputó cuatro combates más, de los que perdió tres.

Luego, Pacheco trabajó como analista de boxeo para la televisión. Se dedicó también a la pintura y la literatura.

Fue uno de los distintos integrantes de la peculiar comitiva de Ali. Viajó por todo el mundo con el campeón de los pesados mientras libraba las contiendas más relevantes de su carrera.

Pero relató en alguna ocasión que jamás ganó un centavo en su trabajo con el boxeador.

En cambio, su relación con Ali le ayudó a obtener el empleo de comentarista de peleas en la década de 1980. Para entonces, se había diagnosticado ya el Mal de Parkinson a Ali, y Pacheco contó cómo trató de impedir que el astro siguiera boxeando después del brutal pleito conocido como “Thrilla in Manila” contra Joe Frazier, en 1975.

Finalmente, Pacheco dejó de colaborar en 1977 con Ali, quien firmó un contrato para enfrentar a Earnie Shavers. Según relató Pacheco, le había dicho a Ali que seguiría con él si enfrentaba a púgiles que no pudieran lastimarlo.

Shavers era conocido por su tremenda pegada, y Pacheco temía por la seguridad de Ali, quien falleció en 2016 tras décadas de lidiar con el Parkinson.